"Between joke and joke... the truth is shown"

psychoanalysis, culture, art and technology

Wednesday, May 07, 2008

SEMINARIO ABIERTO DE PSICOANÁLISIS:
JOSÉ DE LEÓN TORAL: Magnicida fervoroso
a cargo de:
Héctor Mendoza y
Camilo Ramírez
LUNES 12 DE MAYO 2008
HORARIO: 12:00-2:00 PM
LUGAR: CAMARA GESSEL 2
UNIDAD DE SERVICIOS PSICOLÓGICOS
FACULTAD DE PSICOLOGÍA (UANL)
AGUIRRE PEQUEÑO Y MUTUALISMO
MONTERREY, NUEVO LEÓN
ENTRADA LIBRE

Wednesday, April 23, 2008


SEMINARIO DE PSICOANÁLISIS:


LA BANDA DE MOEBIUS Y EL LABERINTO DEL FAUNO
a cargo de:
Héctor Mendoza y Camilo Ramírez


Wednesday, April 02, 2008

PSICOANALISIS ITINERANTE

Por
Camilo Ramírez Garza

Fue el genio de Sigmund Freud al que debemos el haber creado un magnífico método de escucha e investigación de lo humano llamado Psicoanálisis, y a Jacques Lacan, psicoanalista francés, quien logró llevarlo al plano, siempre activo y escurridizo, del lenguaje, resaltando su papel estructurante de lo humano: “El humano no piensa con su alma, como lo creía el filósofo, sino piensa con una estructura que es la del lenguaje

Sin embargo muy pronto se perdió su principal aporte: se intentó codificar toda su experiencia, volviéndose escuela, instituto de formación y asociación política, en donde las pugnas por el poder, terminaron por casi destruirlo. Llevando al mismo Freud, en vida, a permanecer periférico a la misma asociación internacional (IPA) que había creado. ¿Sus efectos? Se dejó de escuchar para controlar y dispensar un poder. Aún se seguía nombrando “psicoanálisis”, pero era lo más contrario al legado freudiano: estar directamente atendiendo la cotidianidad (sueños, lapsus, chistes, errores, etc.) Todo se volvió teorías cerradas, que a priori, explicaran la totalidad de la vida humana. De tal manera que en pocos años nociones como sexualidad infantil, inconsciente, interpretación de los sueños, lapsus, psicoanálisis, asociación libre, resistencias, transferencias, complejo de Edipo…impregnaron la totalidad de la cultura al grado de volverse nociones universales ampliamente aceptadas. Que más que aportar algo nuevo, se volvían caricaturas inservibles, respuestas para todo. Así fue como el psicoanálisis fue “herido de muerte”: volviéndose un saber dogmático, que solo hay que estudiar y aplicar a todo lo que se mueva: pacientes, sociedad y arte. Las quejas y demandas no tardaron en llegar, existieron algunas acertadas criticas en torno a lo cerrado del -mal considerado- edificio teórico freudiano, lleno de candados, pues se consideraba que cualquier critica y ataque debería provenir de las resistencias de quien las realizaba, tal como el padre del psicoanálisis lo dijo en alguna ocasión, pero él refiriéndose a la cerrazón ideológica y moral de la Viena Victoriana de su tiempo, particularmente al ámbito médico universitario.

A partir de ese malestar del psicoanálisis, tendiente a estar encerrado en una academia y asociación obsoleta, sujeto a luchas de poder político y económico, cuando no relegado a los limites del consultorio, ahora más parecido a la psiquiatría, más farmacológico o a la psicología clínica u humanista, lleno de jerga hueca que no sirve para nada, que no aporta nada, surge una actividad de transmisión que busca atender la cotidianidad de aquellas inquietudes surgidas en nuestra comunidad. Como fue el caso de la Profa. Magdalena Álvarez Castillo, quien disparara a sus hijas y se suicidara posteriormente, tan solo hace unas cuantas semanas en el municipio de Hualahuises.

Este caso, paradigmático, nos muestra algo: 1) la deslocalización de la locura de la cultura 2) los efectos de la reducción excesiva de la causalidad psicológica a aspectos meramente neurológicos, genéticos, adicciones, etc. mismos que se dejan sentir también en el malestar de la escuela: ahora los alumnos no solamente son referidos con el médico psiquiatra o psicólogo, sino también con el neurólogo; en pocos años seguramente se les sumarán el genetista y el ingeniero genético. 3) la urgente necesidad de aproximarse a los casos desde los propios elementos que el caso aporta, más allá de remitirlo a una teoría psicológica, neurológica o estadística, generalizante, que intente explicar la totalidad de lo que acontece en nuestra cotidianidad.

Es por ello que la Facultad de Psicología de la UANL, en conjunto con la Unidad de Servicios Psicológicos, se plantea realizar actividades de transmisión del psicoanálisis tituladas Psicoanálisis Itinerante (seminarios, conferencias, charlas, talleres, etc.) en las diversas dependencias prestadoras de servicios (DIF, escuelas, empresas, medios de comunicación, comisiones de derechos humanos, etc.) encaminadas, más allá de dar una respuesta ya acabada, plantear formas de escucha, reflexión e intervención en cada caso particular. De igual forma se extiende a la comunidad la invitación al Seminario de Psicoanálisis, todos los lunes de 12:00-14:00 hrs., en el auditorio de la facultad de psicología (UANL) Mitras Centro, Mty. Entrada libre, actividad a cargo de Héctor Mendoza y Camilo Ramírez.

camilormz@gmail.com

Saturday, March 01, 2008


LA MUSICA Y LO SUBLIME

Por

Camilo E. Ramírez Garza

Lo sublime está más allá del lenguaje; surge ahí donde las imágenes y las palabras se muestran limitadas para expresar -si acaso rozan- la inmensidad del enigma, fuera del campo de la comprensión humana, y que solo se introduce en la vida humana por la vía de la experiencia mística, diferente a la experiencia religiosa de tipo administrativo, que ligan al sujeto a una comunidad, una jerarquía y una doctrina.

La experiencia mística comprende atravesar por una vivencia intensa con lo inefable: aquello que está más allá de las palabras. En donde solo la des-materialización de la palabra -vía el silencio y el grito, ambos presentes en la música- puede acompañar y hacer soportar el cuerpo en un atravesamiento por lo estrictamente vital del ímpetu más básico de la vida y su fluir perpetuo.

La música con sus vibraciones intensas hace calar hondo aquello que solo puede ser dicho de manera sugerida. Por ello desde la antigüedad el producir sonidos en base a cierto ritmo tenía el objetivo de unir al hombre con la divinidad; lo terreno con lo celeste, el tiempo con la eternidad, fuera para invocar o alabar al Dios, unido al danzar formando rituales sagrados (amado y temido) San Agustín dirá que “Cantar es orar dos veces”; con sus respectivo opuesto: algunos de los grandes compositores, hoy clásicos (Mozart, Beethoven, Bach, etc. ) fueron considerados en su tiempo, adoradores del diablo, pues su música hacía retumbar las grandes construcciones acostumbradas a acordes menos intensos, como eran los cantos gregorianos, cantos permitidos por la liturgia, que la intensidad de algunos instrumentos se asociaba con el culto a Satanás. (“El que come y canta, loco se levanta” “De música, poeta y loco, todos tenemos un poco”) Mostrando con ello ese otro vínculo de la música con lo vital de la vida, con lo intensamente erótico: los afectos suscitados en el espectador creían hacían “despertar” a ese cuerpo medieval (cuerpo de pecado, concupiscente, al que había que someter a la penitencia, ayuno y oración) relacionado con el pecado de lujuria, concupiscencia, es decir, con el diablo; lo finito e imperfecto, la ignorancia, la enfermedad y la muerte. Aún y en la actualidad continúa pendiendo dicho lastre sobre el rock y el heavy metal. Pero ahora bajo ideas más acordes al discurso biopolítico: se dirá que se ha comprobado con quien sabe cuantas estadísticas, que cierto tipo de música producen ciertas conductas criminales (agresión, violencia, suicidio, homicidio, etc.) sin bien ya no se puede argumentar la presencia e influencia del diablo (¡Estamos en el siglo XXI en donde las neurociencias y la genética comandan las explicaciones sobre lo humano!) se plantea que ciertas músicas transforman y afectan de una determinada manera ciertos procesos neuroendocrinos ocasionando problemáticas, así como su contraparte igualmente absurda e ignorante, si se escucha cierta música durante la gestación en el vientre materno, se puede desarrollar una inteligencia superior, más habilidades, prevenir enfermedades, etc. Perdiendo de vista lo que el arte de la música aporta y ha aportado desde sus orígenes: ser vehículo de expresión de todas esas cosas que no pueden ser dichas en palabras, pero que articuladas, hechas melodía, pueden si acaso, tocar, eso imposible de asir del todo. Pensemos ¿Qué sería del amor sin José Alfredo, Manzanero, Dalesio, Vicente y Paquita?

Ahí es donde irrumpe el Heavy Metal con su ímpetu, no de destrucción como lo etiquetará ignorantemente el conservadurismo, sino creativo, siendo una vía privilegiada para tocar las paradojas y angustias humanas entorno al poder, el amor, la vida y la muerte, la eternidad, el más allá, los miedos y ansiedades.


En Monterrey acabamos de disfrutar de una de las mejores bandas de dicho género: Iron Maiden. De su música habría que decir que narran el constante devenir de la humanidad: sus orígenes primitivos (The Clansman)de conquista y holocausto (Run to the Hills, The Trooper); las luchas entre el bien y el mal (The evil that man do, 666) desde siempre debatiéndose en el alma humana; las angustias y miedos ante lo desconocido (Fear of the dark, The Wiker man) hasta las que cuestionan el estatuto de normalidad de la realidad humana (Dream of Mirrors, Can I play with Madness?, Deja vu) entre muchas otras.

camilormz@gmail.com


Thursday, February 14, 2008

ACTOS DE AMOR

Por
Camilo E. Ramírez Garza*


“Jamás olviden que nada de lo tocante al comportamiento
del ser humano en tanto sujeto, puede escapar
del sometimiento a las leyes de la palabra”

J. Lacan, 1956 “Las Psicosis”

En una serie norteamericana (“My wife and kids”, EUA; 2001-05) una madre dice a su hijo: “Hazme caso, vas a hacer lo que te digo ¡Recuerda que yo te traje al mundo y también te puedo sacar de él!” se hace una pausa, y todos –junto a la risa enlatada- reímos.

El pasado domingo 3 de febrero a las 6:30 a.m., en el municipio de Hualahuises, N.L.[2] la profesora Magdalena Álvarez Castillo, de 43 años, empuñando una pistola calibre .38 especial -herencia de su padre- disparó a sus hijas mientras dormían: a Mónica de 9 años, en la cabeza, falleciendo al instante; Magdalena de 18 en el tórax y a Cinthia de 20, en la sien, para finalmente suicidarse. Magdalena y Cinthia se encuentran aún internadas en el hospital.

La noticia se transmite, se va construyendo “un caso público”; que para efectos de lo que se desea transmitir, poco importan los hechos en sí, lo que éstos podrían enseñarnos; viéndose reducido a una enferma mental, locuras de una trastornada que pudo haberse atendido oportunamente, inclusive no hay quien falte en ofrecer tan lamentable suceso como justificación para aprobar la “Ley de la familia” para el estado de Nuevo León.

Miradas de condena-explicación-delimitación y prevención[3], y no la que Magdalena Álvarez Castillo refiere: que se trata de un acto (extremo) de amor por sus hijas. Como sucede a menudo, la palabra del loco se desacredita, se le quita todo valor, no se le escucha. ¿La muestra? Se presentan extractos de lo que se dice su diario, pero siempre en trozos y de manera estática formando una imagen ya acabada, a un lado de palabras como ¡PELIGRO! Cuando en realidad se tratan de 10 hojas de una apretada escritura, a puño y letra, que ha dejado en la mesa del comedor de su casa la Profra. Magdalena. Entre las que se dice: “No hay salvación: Mis hijas son mis hijas y me iré con ellas en búsqueda de un mundo mejor. Lo siento. Te quiero. Compréndeme. Amo a mis hijas, vivo y muero por ellas. Dios es mi fuerza” “Defendí a nuestras hijas con fe y con amor, pero creo que la muerte también es justa y estaremos en paz: Entiérranos juntas donde están tus papás”, etc. (EL NORTE 05.02.08)

Se deslindan responsabilidades: ella, él, esos, los locos, están allá, son enfermos neurológicos, genéticos o adictos (“Pudiera ser, también que esta mujer consumiera cocaína o anfetaminas que le dispararan delirios de persecución o pánico por un daño potencial;“El estrés crónico en una persona genéticamente susceptible es un detonante…”, “Culpa y mucho conflicto con la sexualidad, determinantes previos- dijeron los expertos, Leroux, De León y Gzz” (El NORTE 6.02.08) No importa la precisión de los diagnósticos, basta con sugerirlo (esquizofrenia paranoide, paranoia, psicosis, etc.) La cuestión es plantear la vigilancia de “las señales de alarma” (“Hay otras Magdas” EL NORTE 8.02.08) que de haber recibido atención médica oportuna se habría podido pre-venir. Nótese que “los expertos” se suprimen de lo que dicen. ¿Ellos que serían, sociópatas, amos de los diagnósticos, jueces con delirios de grandeza –como catalogan a la Profra Magdalena Álvarez? Jueces paralelos, les ha llamado Foucault.

¿Por qué no reproducir completamente las 10 hojas? Ver, a la letra, lo que éstas plantean: que se trata de un acto loco por amor o una locura amorosa, valga la redundancia -pues el amor es ya una locura- donde la normalidad no existe. Por eso mismo, al ser algo compartido, reímos al escuchar: “Recuerda, si te traje al mundo, también te puedo sacar de él” porque nos muestra un matiz del amor, en particular del amor materno, su entrega y exclusividad. Si acaso estos hechos pueden enseñarnos algo, más allá de las reducciones mecánicas (cerebrales, morales y genéticas) es que el amor, más allá de flores y chocolates, se sostiene (pende) en una implicación de arrebato, deseo, sufrimiento, protección y muerte.


Monterrey, Nuevo León, México
Domingo 10 de febrero 2008

* Psicoanalista. Profesor y supervisor en la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) México. Profesor Facultad de Psicología de la Universidad Tecnológica de México (UNITEC) campus Monterrey. camilormz@gmail.com.

[2] Municipio que, junto a Allende, Montemorelos, General Terán y Linares, conforman la Zona Citrícola, o “naranjera” del Estado de Nuevo León, México.

[3] Lo mismo sucedió hace ya casi un año (16 de abril 2007) con la masacre en Virginia Tech, Seung-Hui Cho escribió y video grabó un amplio testimonio, que finalmente no fue escuchado; predominando las explicaciones sobre trastornos neurológicos, psiquiátricos, preexistencia de ciertos marcadores genéticos (diagnósticos de todos tipos, autismo, depresión, esquizofrenia, trastorno bipolar) incluso llegó a tener cinco diferentes terapeutas. Véanse los resultados, las “señales de alarma” del Virginia Tech Panel Review http://www.vtreviewpanel.org/

Thursday, February 07, 2008

Seminario de Psicoanálisis
A cargo de:

Camilo Ramírez Garza
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Horario: Sábado 16 de febrero 2008
15:00-17:00 hrs.


“El psicoanálisis no es como un sistema filosófico que
parte de ciertos conceptos fundamentales rigurosamente definidos, se sirve de ellos para abarcar la totalidad del mundo y, una vez acabado, no tiene lugar ya para nuevos descubrimientos ni mejorías. Por el contrario, permanece ligado a los hechos que se producen en su campo de trabajo, trata de resolver los problemas más inmediatos de la observación, prosigue su experiencia a tientas, siempre está inacabado, siempre dispuesto a
rectificar o a modificar sus teorías.”


Sigmund Freud, 1926[1]


“El discurso del sujeto histérico le enseñó (a Freud)
esa otra cosa, que en realidad se reduce a esto: que el
significante existe. Al recoger el efecto de este significante
en el discurso del sujeto histérico, logró darle ese
cuatro de giro necesario que lo convirtió en un discurso analítico”

Jacques Lacan, XX, 41[2]

Antes de 1895 el cuerpo y el psiquismo eran conceptualizados de manera plana; fuera como organismo (conjunto de células, tejidos, sistemas y aparatos) o como pensamiento conciente (psicología de la conciencia, paralelismos psicofísicos, etc.) no había lugar para las paradojas de la subjetividad, el deseo y el amor.

Fueron las grietas y fallas que introdujo la histeria -un padecimiento donde eso del cuerpo no se comporta como simple organismo descrito por la biología, trastocando las nociones anatomofisiológicas del mismo- la que planteó a Freud, que el cuerpo y el psiquismo son textos en los que se puede leer “algo” “Nuestros enfermos de histeria (neuróticos) padecen de reminiscencias. Sus síntomas son restos y símbolos mnémicos”[3] “Saben, pero no saben que saben” –exclamará Freud.

Los síntomas en la histeria le fueron dando –no de manera simple, sino a través de intentos, fallas, pruebas, fracasos y constataciones por diferentes métodos[4]- las pistas para su desciframiento. Dirigiéndose simultáneamente hacia los sueños, los olvidos, errores y lapsus, así como hacia el Witz[5] Encontrando similitudes entre cada uno de ellos: todos poseen un sentido cifrado. No en la “profundidad” del Inconsciente, sino en la superficie del texto que los hace discursos.[6]

La propuesta del presente Seminario de Psicoanálisis es seguir dichas pistas (¿Quién ¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuándo?...) hacia un cuerpo y psiquismo parlantes[7] propuesto -sin igual- por Freud, en su invención del psicoanálisis. Es decir, colocar en el centro de nuestra actividad y discusión, su más grande aporte: los síntomas, sueños, lapsus, errores, olvidos, así como el Witz poseen sentido (para quien los padece, ejecuta y sueña) en tanto que se puede leer algo en ellos.

Por lo tanto la labor del psicoanalista es la de un cierto lector de “eso” (al. Es, Ello decimos en castellano) que se articula en lo Inconsciente, que como bien ha dicho Jacques Lacan, “…es un saber estructurado como un lenguaje”


Bibliografía:[8]

Freud, S., Breuer, J. (1895) Estudios sobre la histeria. Obras Completas. Ed. Amorrortu, Buenos Aires, 1999. Tomo II

Freud, S. (1900) La interpretación de los sueños. Obras Completas. Ed. Amorrortu, Buenos Aires, 1999.Tomo IV y V

Freud, S. (1901) Psicopatología de la vida cotidiana. Obras Completas. Ed. Amorrortu, Buenos Aires, 1999, Tomo VI

Freud, S. (1905) Fragmento de análisis de un caso de histeria. Obras Completas. Ed. Amorrortu, Buenos Aires, 1999, Tomo VII

Freud, S. (1905) El Chiste y su relación con lo Inconsciente. Obras Completas. Ed. Amorrortu, Buenos Aires, 1999. Tomo VIII


LUGAR: Loma Grande 2717 interior 204 (2º piso) Col. Lomas de San Francisco, Monterrey, Nuevo León, México.

HORARIO: Sábados de 15:00 – 17:00 hrs. Inicio sábado 16 de febrero 08

COSTO: $100 por sesión

INFORMES E
INSCRIPCIONES: 0448 11 501 97 39
83 46 20 09
83 47 51 97
camilormz@gmail.com

[1] En Marcuse, H. Manual de psicoanálisis. Citado por Marthe Robert, La revolución psicoanalítica, Ed. Fondo de Cultura Económica, México, 2004, quinta reimpresión (original en francés, 1964 ), pp.211

[2] Citado en Verghaeghe, P ¿Existe la mujer? De la histérica de Freud a lo femenino en Lacan, Ed. Paidós, Buenos Aires, 1999, pp.9

[3] Freud, S. (1910) Cinco conferencias de introducción al psicoanálisis. Obras Completas. Ed. Amorrortu, Buenos Aires, 1999, pp.13 y sigs.

[4] En dicha búsqueda Freud probó de todo con sus pacientes, desde las curas del campo en aquellos asilos apartados, versión antigua del actual “spa”, sobre alimentación, magnetoterapia e hidroterapia, hasta la hipnosis, la catarsis, la sugestión, casi rayando en la amenaza (“Si para mañana a esta hora no logra recordar…”) la imposición en la frente, el cuestionamiento tesonero, hasta que finalmente le pidieron guardar silencio, y, entonces pudo encontrarse con eso que llamó “compulsión a asociar” a lo que dará el nombre de Asociación Libre.

[5] La palabra alemana Witz, tiene una significación amplia, se refiere no solamente a los chistes, sino al humor y lo gracioso, a la agudeza, el ingenio y lo cómico; diríamos en términos compartidos, “las madreadas” “ocurrencias” “puntadas” “carilla” “burlas” que ponen “el dedo en la yaga” produciéndonos verdaderos ataques de risa, así como aquellos dichos agudos que con ingeniosos juegos de palabras (como en los refranes) se muestran de manera velada, sugerida, las verdades, como “Entre broma y broma…la verdad se asoma”

[6] Al inicio (tiempo de la catarsis y la su concepción sobre el trauma) dice Freud, partía de resolver cada síntoma, posteriormente se abandonó a escuchar lo que la superficie del discurso del paciente le iba ofreciendo en cada sesión.

[7] En psicoanálisis no se conceptualiza el organismo y la psiqué o lo psicológico como algo separado, en ese sentido el psicoanálisis no es dualista, sino que se aproxima –con todo lo que esto implique- a investigar los avatares de la subjetividad desde su singularidad, evitando las generalizaciones (el todo para todos)

[8] Además se entregará un CD con las versiones electrónicas de las obras completas de Freud (edición Biblioteca Nueva y Amorrortu).

Wednesday, January 30, 2008


SOBRE EL MÉTODO PSICOANALÍTICO


por
Camilo E. Ramírez Garza


Uno de los principales aportes –si no es que, el aporte- del psicoanálisis es el descubrimiento de que los síntomas y sufrimientos, al igual que los sueños, los chistes, lapsus y olvidos… poseen sentido (aunque oculto para quien los porta-padece, de ahí lo Inconsciente: "El sujeto sabe, pero no sabe que sabe" -plantea Freud) es decir, son un tipo de escritura, por lo tanto se pueden leer diversos sentidos en ellos.

El psicoanálisis propone una nueva forma, no solamente de investigación y tratamiento de las enfermedades nerviosas (psíquicas) un tipo de tratamiento psicológico, sino una forma de conceptualizar al ser humano. Mediante un particular método de investigación de la psique humana y sus procesos inconscientes, el psicoanálisis propone otras vías para estudiar las diversas construcciones subjetivas (devenir humano), derivando conocimiento (teorías) -en constante cuestionamiento y replanteamiento- respecto a la subjetividad humana: los infinitos avatares respecto a la conformación de la identidad; el amor-odio, la sexualidad, la agresividad, la conciencia, la moral, el juicio, las paradojas humanas entre el deseo, el placer y el goce, etc.

A diferencia de la psiquiatría, para el psicoanálisis “la enfermedad mental” no es meramente algo extraño al sujeto, como una afectación orgánica de un substrato anatómico o fisiológico; un trastorno o proceso psicopatológico que hay que quitar, dar la cura, sino formas subjetivas, es decir, posiciones particulares desde donde cada cual se vincula, percibe, ama-odia, vive y convive con el otro y con su realidad circundante. Donde la normalidad es inexistente. En última instancia, todos estamos constituidos por los mismos elementos y procesos que se infieren en la locura.

Para llevar a cabo su tarea, el psicoanalista le solicita al sujeto en análisis (analizante) hablar de todo lo que se le ocurra –entorno a sus ocurrencias, sufrimientos, sueños, quejas, recuerdos, problemas, amores y desamores, etc.- tratando de no callar nada, por más disparatado, extraño, ilógico y vergonzoso que le parezca. Al realizar esto, se efectúa una supresión en el discurso de tres aspectos usualmente en funcionamiento al hablar conciente: el juicio, la moral y la ideología, con lo cual el sujeto está en posibilidades de escuchar y dejarse sorprender por las cosas que va diciendo, por el múltiple encadenamiento de ocurrencias de una idea a otra, y a otra; encontrando –durante el recorrido- con algunas elementos claves que le darán la pauta para la interpretación de ora un síntoma, ora un problema

Este método (método psicoanalítico) recibe el nombre de Asociación Libre. Recostado en un diván, fuera de la mirada del psicoanalista, pero tan presente en su escucha, el analizante (recibe este nombre, pues es él quien activamente va desarrollando su análisis, a partir de sus asociaciones –que elemento le sugiere que otros-) va diciendo todo lo que se le ocurre, yendo de una idea a otra, tratando de no descartar nada. Decirlo es fácil, realizarlo no tanto, pues hay pensamientos que ni siquiera se reconocerían ante sí mismo. Pero el esfuerzo es recompensado, pues el saber que se deriva de tal experiencia, no solamente permite –en algunos casos, bajo ciertas circunstancias- solucionar un asunto, un problema, sino conocer el sentido del porqué se hace (padece, piensa, reacciona, etc.) tal o cual cosa, en ultima instancia, cuáles han sido las palabras, discursos, ideas, recuerdos, imágenes, modelos, figuras…que han desempeñado un papel formador de la identidad, la personalidad y el carácter, lo que coloquialmente se nombra como “formas de ser”. Usualmente hay una idea equivocada referente a que el psicoanálisis se ocupa solo de la primera infancia (la madre, el complejo de Edipo…) de ahí que el psicoanalista pida se le narren las historias del pasado, obviando el tiempo actual, presente, cosa por demás equivocada, simples caricaturizaciones. Para el psicoanálisis el pasado importa, en cuanto eficaz en el presente, pues es en el tiempo actual en donde se dejan sentir los efectos y problemáticas “del allá y el entonces” pero bajo nuevas formas de cifamiento.

camilormz@gmail.com

Tuesday, January 08, 2008



PRISIONEROS DE SUS PROPIOS ACTOS:
UNA LLAMADA (DEMANDA) AL OTRO

¿QUIEN CONTESTARÁ?


Por
Camilo Ramírez Garza


“…las realidades del ingreso, la despersonalización sistemática que acompaña al proceso de convertirse en un paciente. Te cambian tu ropa por un pijama blanco anónimo, te ponen en la muñeca un brazalete de identificación con un número. Pasas a estar sometido a normas y regulaciones institucionales. No eres ya una persona libre; no tienes derechos; no estás ya en el mundo. Existe una analogía rigurosa con el proceso por el que uno se convierte en un preso, y todo te recuerda de forma humillante el primer día de escuela”

Oliver Sacks, Con una sola pierna, 1984


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El día de ayer, lunes 7 de enero de 2008, dos noticias circularon a nivel nacional (México) e internacional: se trata del testimonio escrito de un reo[1] que fue enviado por él mismo a un centro de información impresa (grupo reforma en la ciudad de México, D.F.) y la nota de un niño regiomontano, Diego Martínez Palacios, alumno de quinto año de primaria, quien después de haber tenido tres semanas de vacaciones, queriendo prolongarlas un día más, no yendo a la escuela, se pegó, durante la madrugada, con pegamento industrial, la mano derecha a la cabecera de su cama, finalmente cuerpos de protección civil y paramédicos lograron despegarlo por lo que fue inevitable asistir a la escuela.

Como siempre tales notas surcaron el ciberespacio. Gracias a la inmediatez de la Internet y diversos medios electrónicos, circularon en pocas horas por todo el mundo. España, Australia, Japón, Inglaterra, entre otros países. “Anti-glob School” decía el dibujo que acompañaba la nota en el portal Yahoo del Reino Unido; "Mexican boy glues self to bed to avoid school", una página. Esto no es nuevo, recordemos la “famosa” caída de Edgar, universalizada bajo diversas versiones, lo mismo que el “Me chocaron” de la joven ebria que argüía que “alguien” le había chocado, ¿¡Un poste!?

Tanto en el caso de Edgar, como en el de Diego, la reacción de los adultos, comenzando con sus padres, fue de risa: “Pues me pareció gracioso, pero al mismo tiempo peligroso, porque también le pudo haber caído en un ojo o en un oído, no sé, veda, pero en el momento me causó gracia verlo ahí pegado a la cama, literalmente, pegado a la cama” –declaró la madre de Diego (El NORTE. 7.01.08) Adultos que ríen por las “travesuras” de sus hijos, mismas que los hacen lograr cierta fama. Incluso después de que Edgar dio decenas de entrevistas en radio y televisión, teniendo cierta notoriedad local e internacional fue contratado por la empresa Gamesa para filmar un comercial de las galletas emperador, donde precisamente se decía “Saca al emperador que llevamos dentro” retratando diversas situaciones: él mismo con su primo y el de la cámara, y el clásico “Ya wey, ya wey…” donde aparecía una legión de soldados para cumplir sus órdenes; un joven profesionista que es despedido de su trabajo, etc.

La siguiente respuesta en el caso del niño pegado, Diego, un psiquiatra, especialista en niños y adolescentes, comenta que habría que ver si el niño no es un caso de Bullying, que esté siendo molestado por compañeros en la escuela, cosa que el mismo refiere al ser entrevistado: “Es que porque en la escuela muchos niños me molestan o me pegan o me dicen muchas cosas” reconociéndose en el lugar de víctima, siempre inocente; el psiquiatra que se debe “…ayudar al chico a superar el miedo, ya sea fortaleciendo su autoestima, corrigiendo algunas actitudes que le provoquen ser el agredido en la escuela y dialogando con las autoridades escolares” –declaró el psiquiatra infantil.

O que a lo mejor –la bolita se mueve, y entonces la victima se convierte en victimario- se trata de “Un negativista desafiante” pues al ser entrevistado por los medios, se estaba riendo: “Ya que durante el episodio mostró una actitud despreocupada y hasta confesó su travesura entre risas”

¿Qué es lo que tenemos aquí? Por un lado un reo que escribe y escribe –durante la madrugada- sobre lo que vive en prisión: abusos, contrabando, drogadicción, hacinamiento, suciedad:

“Son las cuatro de la mañana. Escribo esto un poco a ciegas, sentado en una tabla sobre el excusado. No quiero hacer ruido para que nadie se entere aquí adentro lo que escribo, pero sí quiero que se enteren afuera. Es necesario. En la cárcel los días son más largos, las ratas más gordas y los muertos más baratos. A las pocas horas de mi ingreso ya lo había podido comprobar. Es un mundo difícil de imaginar por quienes están afuera y que solamente conocemos los que lo hemos recorrido. Es una concepción distinta del bien y del mal, de la vida y la muerte, del tiempo y el espacio.¿A qué hora comienza un día en la cárcel? Nadie lo sabe y a nadie le importa, porque depende de tantas cosas ajenas que la salida del sol es lo de menos.Aquí no se cuenta el tiempo por horas, sino por rutinas, una cadena sin fin de rutinas.” (Reforma. 07.02.08)

Afortunadamente al reo le sirve el símbolo para lidiar con su encierro, resistiendo día a día, tal cual fue dicho por muchos como Primo Levi sobreviviente a los campos de concentración en Auschwitz. En la presentación de su texto Si esto fuera un hombre (1958) declara:“No he escrito con intención de formular nuevos cargos; sino más bien de proporcionar documentación para un estudio sereno de algunos aspectos del alma humana” Con la diferencia de que el reo cometió un crimen por lo que le fue impuesta una condena, es decir es culpable y se le hace responsable, lo asuma o no, de lo que ha hecho, mientras que los Nazis convirtieron a los judíos en responsables de “algo” de lo cual no había culpa alguna. Con la contraparte de que ellos mismos -los nazis- quienes exterminaban se asumían culpables pero no responsables por sus actos, solo obedecían órdenes, haciendo un bien superior (como durante la santa inquisición, más vale que muera el cuerpo para salvar el alma) al mundo, la patria, el progreso.

Por otro lado, tenemos a un niño pegado con resistol industrial a la estructura tubular de su cama, ¡claro! cerca de la televisión, (“No la brinca sin huarache” “No hay borracho que coma lumbre”) viendo caricaturas, para no ir a la escuela. ¿Habrá alguna relación entre la escuela y los campos de concentración, esos que despersonalizan, homologan y matan el espíritu, la inquietud, la curiosidad, lo más preciado del humano? ¿Será que los alumnos ahora, como zombis, deambulan por las aulas, sin ton ni son, tal cual lo hacían aquellos concentrados, forzados a largas jornadas de trabajo, la mayoría de ellos, asesinados, exterminados?

En este caso, el niño de quinto año utiliza pegamento para adherir su mano derecha a la cama, tal vez para prolongar el letargo frente al televisor, es decir, utiliza su cuerpo como una herramienta, que mezclada con el pegamento, se convierte en un ancla; por lo que introduce un nuevo orden, “el orden del pegamento”[2], se hecha andar algo que no puede ya pararse (“Yo creí que era de los normales que te pegas y despegas después”) como en los casos de suicidios por intoxicación: una vez que se ha ingerido algo (pastillas, veneno, etc.) ya no hay marcha atrás.

Recuerdo algunas maestras de la escuela primaria que en su desesperación por no poder controlar a sus alumnos, amenazaban con pegar al banco a quienes no pudieran mantenerse sentados, lo cual nunca, que yo sepa, sucedió –como dice la madre de Diego- literalmente. En ese sentido, el presente caso muestra un cambio radical en la consideración del cuerpo y lo dicho, retornando a una literalidad matizada de primitivismo, bajo el artefacto del pegamento (“Pega de locura” –reza el slogan de cola loca) Donde posiblemente la lógica es la siguiente: “Mira mamá, no soy yo, ni eres tu, es el pegamento que me puse; yo soy solo culpable solo de ponerlo, no sabía que iba a ser tan difícil después despegarme” Con lo cual el orden del pegamento logra detener por momentos, que era lo que él esperaba: postergar la ida a la escuela. Finalmente de todas formas lo enviaron a clases. Y tal vez las burlas ahora se intensifiquen, la ocasión lo amerita, después de todo ¿quién dejaría pasar una oportunidad como esa? ¿Alguien que se pega con pegamento a su cama para no ir a la escuela?

Ello da cuenta de que lo temido es también lo deseado, así como lo terrorífico del cumplimiento de los deseos, el goce sin restricción, las vacaciones sin término, tal como lo ha expuesto Freud respecto a las pesadillas,[3] puesto que lo que dice Diego que temía (deseaba) era ir a la escuela porque hay compañeros que lo molestan y le dicen cosas. Salvo que, posiblemente hace referencia al bullying precisamente por ser un discurso políticamente correcto con el cual cubrirse, desimplicarse de toda responsabilidad, en donde se tiene la ilusión de no poseer responsabilidad ni culpa de no querer ir a la escuela, puesto que son los otros, ellos (compañeros, genes, cerebro, enfermedad) los que me hacen (a Yo) hacer y decir estas cosas: pegarme a la cama para no ir a la escuela, no es que sea flojo o la escuela aburrida. Como en el caso del reo que escribe su testimonio, de igual forma ni él ni el periódico a donde supuestamente envió sus escritos, hablan del delito cometido, aún y estando preso el acento se dirige a otras cuestiones, por demás necesarias de cuidado y limpieza dentro de las cárceles, de eso no cabe duda. La cuestión es el tono en el que se dicen y hacen las cosas: la línea sutil y de múltiples filos del discurso de las víctimas, que descarta totalmente el aporte psicoanalítico básico “Wo Es War Solle Ich Werden”[4] (“Donde Ello era yo debo devenir”, es decir, reconocerme en eso que supongo desean los otros) Que fácilmente en el caso del discurso psiquiátrico se pasa de víctima (enfermo) que hay que proteger y cuidar, fortalecer su autoestima, a alguien de quien no hay que fiarse del todo, porque a lo mejor nos está viendo la cara a todos, fingiendo y desafiando negativamente a la autoridad ¿Cuál autoridad? ¿La psiquiátrica? ¿La policíaca? ¿La parental? pues se ríe y confiesa tanto el móvil como el método de sus travesuras. Con lo cual se muestra el sentido de tal rubro diagnóstico psiquiátrico, a partir de la codificación de la totalidad de lo que el humano hace o dice a través de un supuesto “ser” contenido en una clasificación.

Donde lo “negativista desafiante” se complementaría o continuaría (desarrollaría) con la psicopatía o sociopatía adultas. ¿Qué no acaso ambos tratan de burlar un orden, buscando que este se vuelva –para ellos mismos- más severo, como aquel hombre de fe que al mismo tiempo que desea creer, duda con la misma intensidad, solicitando que aparezca el orden tan temido y querido del Otro? Así, Diego con su acto solo está en vías de agenciarse tener lo tan temido (amado) que le molesten -¿qué le peguen?- en la escuela[5]. No muy alejado de lo que posiblemente le suceda al reo, en donde solo en la privación extrema pueda estar cercano a experimentar la libertad de espíritu, ver con otros ojos la vida y el tiempo.

Y si intercambiáramos ambos casos, ambas estrategias o formas de situarse ante la obligación de cumplir un mandato del gran Otro: ir a la escuela, portarse bien, no delinquir, cumplir la condena. ¿Que sucedería si le enviásemos el pegamento al reo para que pegue sus manos a la cabecera –si es que tiene- cama donde duerme? No podría escribir pegado de manos –en vez de atado- estaría a merced de los demás, que pudieran dañarlo, herirlo, matarlo, robarlo, violarlo, etc. ¿Y al niño Diego, enviarle un montón de hojas y un lápiz para que escriba o dibuje algo, no sé, cualquier cosa, que envista la letra con afecto, así como lo ha hecho el reo? Pero lamentablemente eso no se forza –el amor a las letras- sino surge de una limitación, de una falla. Ante el hecho de no poderse despegar Diego se angustia, habla a su hermana para que le diga a su madre y lo despeguen (¿De la tele? ¿Habrá pedido que lo despeguen de la tele? ¿De su madre?) Mientras que el reo se angustia y produce algo, hace escritura. Por eso uno es más primitivo que el otro. Las dos son escrituras sintomáticas e partir del encierro: uno posterga la idea la escuela, el otro sale mediante su testimonio. La escritura del reo es equivalente a la enorme televisión que tenía Diego a un lado de la cama. Si esta no hubiera estado, la espera habría sido insoportable, tal vez la desesperación inició cuando se empezó a aburrir de lo que había en la tele o cuando vencido por el sueño no pudo acomodarse placidamente; o más radical, en el preciso instante en donde se advierte que algo que se (Yo) ha hecho “pegarse a la cama para no ir a la escuela” –tal vez otro habría fingido estar enfermo- ha producido efectos angustiantes (“Ten cuidado con lo que deseas” –advierte la sabiduría china) que le dan a uno más de lo que deseaba, ante lo cual no le quedó de otra, mas que tomar distancia exclamando: “Yo no creí que eso fuera a suceder…”

Monterrey, 8 de enero de 2008

camilormz@gmail.com
http://camiloramirez-garza.blogspot.com/


* Psicoanalista. Docente. Facultad de Psicología. Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) Facultad de Psicología Universidad Tecnológica de México (UNITEC)


[1] Etimológicamente la palabra reo significa “el que cuenta” no solo los años, días, horas, que le faltan para cubrir su condena (“su cana”, como dicen los presos en las cárceles en México) sino el que despliega su narración dando cuenta de lo que vive dentro de la prisión.


[2] Como el caso de otro personaje de fama mundial, el regiomontano Manuel Uribe, quien se quedó “pegado” a su cama, pero por la inconmensurabilidad de su peso, introduciendo el “orden del peso” donde el peso, así como el pegamento, se vuelve un acompañante gozosos que detienen en la cama. Captando la atención de médicos italianos, al creador de la dieta de la zona, Dr. Barry Sears, la secretaria de salud del estado de nuevo león, el canal Discovery Channel. Incluso se creó una fundación http://www.manueluribeac.org/


[3] Freud, S. (1900) La interpretación de los sueños. Obras completas, Tomo IV y V, Buenos Aires, Amorrortu.


[4] Cfr. Freud. S. (1923) El Yo y el Ello. Obras Completas, Tomo XIX, Buenos Aires, Amorrortu.


[5] Ese sería un rasgo interesante a revisar y discutir en aquellos quienes se reconocen como victimas de bullying o acoso sexual: un goce mayor que el que ejerce los golpes activamente, pues éstos solo serían un vehiculo para la materialización de las fantasías de los otros: ser pegado, dejado, humillado. Ello está siempre a la vista, aquellos que son golpeados y humillados poseen un aspecto y comportamiento que es toda una invitación -¿pasiva? ¿activa?- la sabiduría popular dice: “Te pones de pechito para que abusen de ti, si te encanta, no te hagas”, refiriéndose a alguien que va haciendo cosas que le colocan en una situación vulnerable para ser blanco de burlas y golpes, ser tomado en cuenta (amado) de esa forma.

Thursday, January 03, 2008

EL MALESTAR DE LA AUTORIDAD
EN LA VIDA ACTUAL

Por
Camilo Ramírez Garza

Se deja sentir en las familias, escuelas e instituciones de gobierno. El siglo XX conoció el autoritarismo bajo la figura del dictador y el monarca (Mussolini, Porfirio Díaz, Pinochet, Franco, Hitler, Mao…) así como del padre-patriarca, quién ejercía su función de cabeza de familia. ¿El efecto siempre desmedido? Miedo y rechazo a todo lo autoritario. Cuando habría que preguntarse: ¿Cómo es que dichos discursos tuvieron tanto “eco” en las masas, miles de seguidores, incluso hasta nuestros días? ¿A qué se enfocaron sus propuestas? ¿Al progreso político y económico? ¿La limpieza étnica? ¿El surgimiento del Estado Moderno? ¿Responder, ser un referente, un amo en quien confiar, a quien seguir?

Hoy vivimos impregnados de discursos políticamente correctos validados por una tecno-mercado-ciencia (protección de las desvalidas mujeres y niños, los derechos humanos, la prevención de la violencia, la protección de las victimas, que siempre serán inocentes, y si padecen de alguna enfermedad, con mayor razón. Padres llenos de temor y resentimiento hacia sus propios padres autoritarios- “Padres y jóvenes se quedan…privados de timonel, después de haberlo tirado por la borda, de común acuerdo, luego de un reciente motín…Pero ¿dónde están los padres de antes?” Verhaeghe, P. El amor en los tiempos de la soledad, Paidós, 2005)

Los padres se lanzan a la tarea de –bajo ninguna circunstancia- ser como fueron sus padres (“Yo si les voy a dejar…” “Nunca les regañaré ni pegaré con el cinto. En vez de eso, les hablaré, les explicaré por qué está mal lo que hacen, para que lo entiendan y no sufran lo que yo sufrí”) Creyendo instaurar un ambiente “perfecto”, libre y democrático en donde nadie va a ser obligado a hacer nada, sino –y he ahí el absurdo- enseñado a entender, racional y afectivamente el sentido de lo que se hace y dice, comprendiendo el sentido de las reglas, la ley, etc.
Instaurando tales lógicas, los padres se someten a las reglas que todos deben seguir, con lo cual empeñan su autoridad y abaratan su palabra (su lugar de padre y madre) produciendo una familia de puros hijos, que se moverá a la deriva, angustiada y tras la búsqueda de respuestas de “verdaderos padres”. De ahí que el discurso de la ciencia, de “los especialistas”, tenga tanta aceptación, bajo la ilusión de que son ellos, “los científicos”, quienes en realidad saben lo que está bien y lo que está mal.

¿Su efecto en los hijos? Hijos y padres-hijos cada vez más angustiados, con una habilidad enorme para negociar y evidenciar las fallas lógicas de las reglas y los castigos, pero sin posibilidad de encarar y contener (responder) con autoridad y mirada, (cosa que hacían muy bien los considerados padres autoritarios) qué significa “eso” que hace y dice el niño, dándole trámite y solución, y no con la sola y triste estrategia del mercadeo tendiente al fracaso (dinero, cosas: “Si haces…entonces te compro”) con lo cual se entra en el imposible intercambio, dar “X por Y” donde en vez de eso se recibe “Gato por liebre” ¿El mensaje? “Como no sé que hacer contigo, entonces te voy a dar, quitar…” En vez de decir clásicamente “Porque soy tu padre/madre y te callas” pero esa expresión es políticamente incorrecta no ajustada al contexto postmoderno de la democracia, de que todo es violencia, los derechos de los niños, etc.

Los hijos-padres angustiados van –sin ellos saberlo- tras la búsqueda de verdaderas figuras de autoridad (¡Alguien en quién creer!) que en realidad contengan, y gobiernen, siendo referentes ante los cuales, incluso, poderse revelar. “En otros tiempos, los padres eran convocados a la escuela porque los hijos habían “hecho” algo, hoy los padres son convocados porque el padre es incapaz de controlar sus manos” Abstrayéndose igualmente la escuela y los maestros como autoridad: “Ayúdelo usted, Dígale algo, regáñelo” -dicen a los padres. “Llévelo con un especialista" –psicólogo, psiquiatra, neurólogo, etc. Evidenciándose otra figura de autoridad perdida.

camilormz@hotmail.com

Saturday, December 29, 2007

“AMOR ES DAR LO QUE NO SE TIENE…
por
Camilo E. Ramírez Garza

“Para Maru, el amor en mi vida”

a alguien que no lo es” (Jacques Lacan) El Amor es poesía: se desplaza por entre múltiples formas; es una metáfora inagotable. El Amor es un enigma, que ni la neurología, ni la genética más precisas, con sus descomposiciones funcionales y químicas (centros de placer, neurotransmisores, genes) podrán agotar o siquiera rozar con una explicación. El amor existe, es –como la realidad humana- una hermosa ficción.

Al decir “una ficción”, no nos referimos a “menos cierto”, una mentira, y aún así, algo hay de eso (¡Miénteme, pero no me dejes!) sino que, al estar conformada la realidad humana como una ficción, en donde el amor es una de ellas, libera al humano de la regulación instintiva que organiza lo real (para cada instinto un objeto) lanzándolo a la conformación de sujeto hablante, que tiene que intentar articular (imaginar) en palabras lo que piensa, siente y desea. De ahí que la verdad solo pueda decirse como verdad a medias. Si se habla, entonces se miente, no sabemos lo que decimos cuando hablamos.

Un ejemplo patético: las listas de intercambios de regalos, en donde cada quién solicita se le regale algo entre dos o tres opciones, es decir un compromiso asignado mediante acuerdo previo (¡Dame eso que te pido!) que para nada es un regalo como don, sino sujeto al control (¡Chin…esto no vale en lo que habíamos quedado!”) a la erradicación de la sorpresa, a intentar llenar la falta con algo. Como las nuevas modalidades de cartas a Santa Claus, en donde los hijos pueden negociar con sus padres, de acuerdo a su presupuesto y a lo que desean, el regalo adecuado (para llenar la falta y el deseo; “esto deseas eso tendrás”) como si se tuviera miedo a frustrar al “pobre niño” no dándole lo que pide. Hecho que posibilitaría ingeniárselas con la carencia, inherente a la condición humana- no poder satisfacer el deseo completamente ni de forma perfecta, sin fallas o errores (Enojándose con Santa Claus, siendo creativo –poético- para desplazar el deseo a otra cosa, etc.)

La ilusión es que podríamos saber lo que realmente deseamos, creer poder recibir siempre lo que se desea (Que me amen en la misma medida en que lo requiero) que la falta pueda ser llenada con lo que el otro da, como cuando se dice: “¿Pídeme lo que quieras y te lo daré?” “De no ser por ti habría sido muy feliz” Que se puede responder directamente en el mismo sentido de la petición, es decir, que el otro puede dar lo que realmente estoy buscando, que el otro por lo tanto, tiene que sujetarse a mostrar y dar “eso” que ando buscando, y en los términos en los que lo deseo, como el clásico de desear rosas y frustrarse, mandando todo al traste, por recibir chocolates, literal y figurativamente hablando.

“No hay nada espontáneo o natural en el deseo humano” (Slavoj Zizek) El deseo se produce, se crea, se desplaza, se satisface de infinitas maneras; así como la mercadotecnia juega a dar lo que se desea “Compre esto y entonces tendrá…” En donde el objeto causa de deseo (objeto pequeño a, dirá Lacan) aquel objeto perdido de la regulación instintiva, sin diferencia, d-ecisión y deseo, simple reacción, al perderse, posibilita el lenguaje, la cultura. Y de ahí el eterno peregrinar ¿Qué es lo que realmente deseamos? ¿Cómo saber que se desea?...

A partir del deseo es que se puede hablar, jugar, reír… ¡Amar! El amor es buscar y hacer como si se hubiera encontrado algo, pero no en el fingimiento absurdo, sino en la “real” experiencia de la disimulación de dar y recibir algo del otro en calidad de don, dando lo que no se tiene, a partir de que se juega con las palabras, gestos y detalles, en última instancia, con la creación de un nuevo orden poético en donde las palabras que nos decimos dicen otras cosas que solo tu y yo entendemos (¡Qué cosas nos decimos con los ojos, los labios, con el cuerpo! ) como el viento en los cuentos o las conchas del mar: eso es precisamente la ficción llamada amor, haber encontrado algo en alguien.

camilormz@gmail.com

Monday, November 12, 2007


JOKELA HIGH SCHOOL MASSACRE:
LOS DETALLES QUE NADIE VE

Por

Camilo E. Ramírez Garza


"Tuusula tardará una eternidad en curarse de sus heridas"
Hannu Joensivu

Alcalde de Tuusula

“A survey released in August ranked
Finland third among the most-armed nations,
behind the United States and Yemen.
For every 100 people in Finland, there are 56 guns”

The New York Times
(7.nov.2007)

"El se movía constantemente a través de los corredores de la escuela,
golpeando las puertas y disparando a través de ellas"


"Parecía irreal, un alumno al que yo mismo enseñé
estaba corriendo hacia mí, gritando, con un arma en su mano"
Kim Kiuru,
Profesor Jokela

"Estoy preparado para luchar y morir por mi causa,"
"Yo, como selector natural, eliminaré a todos
los que considere desgracias indignas de la especie humana
y fallos en la selección natural"
Sturmgeist89

El miércoles 7 de noviembre de 2007, en un sureño pueblo Finlandés, de tan solo 30 mil habitantes, llamado Tuusula, a unos 40 kilómetros de la ciudad de Helsiki, un joven estudiante de 18 años, Pekka-Eric Auvinen, quien había comprado legalmente un arma calibre .22, irrumpió en su escuela, Secundaria Jokela (de una población de mas 400 estudiantes, entre 12 y 18 años) asesinando a 8 personas (seis alumnos, la directora y una enfermera) con numerosos heridos, propinándose posteriormente un tiro en la cabeza, fue llevado de urgencia al hospital, finalmente falleció pasadas las diez de la noche del mismo día.

Al parecer, tan solo unas horas antes, aunque también otras versiones señalan que fue un día previo, Pekka-Eric subió un video a la famosa página Youtube.com, titulado “Jokela High School Massacre” con el nick “Sturmgeist89" ("Espíritu de tormenta" en alemán) donde se muestra -con música de fondo- (la canción “Stray Bullet”[1] –“Bala perdida” del grupo de rock industrial KMFDM, Kein Mehrheit Fur Die Mitleid[2]) un video, fotografías y texto en donde declara el usuario Sutmgeist89: "Estoy preparado para luchar y morir por mi causa," "Yo, como selector natural, eliminaré a todos los que considere desgracias indignas de la especie humana y fallos en la selección natural."

El video muestra un edificio parecido a la Escuela de Jokela; se le ve realizando tiros a unos árboles y manzanas, además de una fotografía teñida de rojo, donde Pekka-Eric aparece apuntando con una pistola a la cámara. El video fue deshabilitado de dicha página, por ser contrario a las políticas de la página –eso fue lo que se manejó después de lo sucedido.

Los primeros informes mencionan un supuesto “perfil” bastante vago: se trata de una persona extremista, que ha sido militante político tanto de la extrema derecha, como de la extrema izquierda, con ideas radicales, quien proponía hacer una revolución contra el sistema, además de portar en el video una camisa color negro con la inscripción a letras blancas: “HUMANITY IS OVERRATED” (“La humanidad está sobre valuada”)

“La directora general del Consejo Nacional de Educación, el organismo que se ocupa de la educación en Finlandia, lamentó la falta de medios financieros dedicados a la ayuda y detección de alumnos con problemas. "El drama no fue una sorpresa", dijo indignada Kirsi Lindroos en una entrevista en la cadena televisiva estatal Yle. "El trabajo en las escuelas es gigantesco y los recursos mínimos (...). Disponemos del material para hacerlo, pero cada vez se plantea el problema de los medios", resumió.” (EL NORTE. 8.11.2007)

Una vez más, las respuestas o el cómo se documenta en los medios, son las mismas: van desde la indignación y condena del suceso, a los interrogantes sobre el autor: los posibles motivos, la imposible elaboración de un perfil, donde se diga lo mismo de siempre (joven perturbado mentalmente, padecía un trastorno mental de tipo…, con historial de adicciones, escuchaba rock, admirador de Hitler, copycat de Columbine y de Virginia Tech, etc.) cayendo en una sobre interpretación de los hechos, evidenciando una imposibilidad de analizar minuciosamente los detalles del caso, más que las generalidades moralizantes aplicadas a todos por igual (uso de armas, sociedad violenta, música, perdida de valores, enfermedad mental, drogadicción, etc.) de ahí el titulo de un artículo publicado en The New York Times: “The Lede: A Deadly School Shooting, This Time is Finland” inscriba lo sucedido en una serie de fenómenos llamados “school shooting”

En donde en el “This Time is…” “En esta ocasión le tocó a…” Como si se tratase de un único fenómeno, “School Shooting”, que se manifiesta en diferentes partes del planeta. Tal consideración –un suceso singular, único, visto como uno de tantos del mismo tipo- es efecto de la descontextualización (perdida de la mirada en los detalles) del hecho, en donde, en vez de un suceso particular que nos interrogue, se construye un fenómeno al que se le adjudican una serie de variables –factores de riesgo- por igual a todos lo sucesos, de ahí que se operacionalicen (esa es la forma en la que trabaja la ciencia) datos, elevados a causas o razones universales, a la noción de conductas violentas, o como un reciente libro lo ha catalogado “ La violencia en tu cerebro”[3], respuestas prefabricadas que pretenden “echar luz”, aunque lo cierto es que obscurecen demasiado el asunto, pues mientras que las preguntas e interrogantes surgen desde lo particular (¿Quién fue? ¿Por qué lo hizo? ¿Qué sucedió? ¿Que lo hizo cometer semejante crimen? Etc.) las respuestas que se ofrecen, parten de la abstracción y universalización (era extremista, padecía el Buillying, vestía ropa negra, era solitario, tenía problemas de conducta en la escuela, sus papás no lo querían, tuvo una infancia difícil, etc., al igual que Eric Harris y Dylan Klebold de Columbine, que Seung-Hui Cho en Virginia Tech, bla, bla, bla.)


SCHOOL SHOOTING ------- /IS COOL SHOOTING/

En "School Shooting" también puede leerse, a la letra, como “Is Cool Shooting” (“Es cool disparar en la escuela”) Pues se ha mostrado, y más en EUA, que disparar un arma “is cool” (la palabra school resuena como /is cool/, slang que significa “very good” (muy bien), “not excited; componed”; así como “showing dislike or indefference” (mostrar disgusto o indiferencia); “Dispassionete manner” (maneras despacionadas, tranquilas)[4]

En México existen expresiones muy variadas con las cuales insultar al otro: “¡Te voy a romper el hocico!” “¡Te voy a partir la madre!” “¡Chinga tu madre!”… mientras que en los países de habla inglesa, principalmente de EUA, se utilizan a menudo expresiones como “I am gone a kill you!” “I’m gone a put a bullet in your head!“ I am gone a kick some ass!” “ Fuck you!........................................

Es claro que las regulaciones constitucionales de diversos países, consideran que “is cool having guns in order to be safe and protect your self and your family” De ahí que en esta ocasión se mencionen el cerrar las empresas productoras de armamento y municiones, mientras que, posterior a la masacre en el Instituto Politécnico y Universidad del Estado de Virginia, en EUA, la National Rifle Association (NRA), liderada moralmente por el actor Charlton Heston, propuso una iniciativa de ley que legitimara a los alumnos y maestros portar armas dentro del campus escolar, así como diversas iniciativas para portar armas en los centros de trabajo.

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Letra de la canción de fondo que aparece en el video, titulado: “The Jokela High School Massacre”

Canción: Stray Bullet
Album: Symbol

I am your holy totem/ I am you sick taboo/ Radical and radiant/ I'm your nightmare coming true/ I am your worst enemy/ I am your dearest friend/ Malignantly malevolent/ I am of divine descent/ I have come to rock your world/ I have come to shake your faith/ Anathematic anarchist/ I have come to take my place/ I am your unconsciousness/ I am unrestrained excess/ Metamorphic restlessness/ I'm your unexpectedness/ I am your apocalypse/ I am your belief unwrought/ Monolithic juggernaut/ I'm the illegitimate son of god/ Stray bullet/ From the barrel of love/ Stray bullet/ From the heavens above/ Stray bullet/ Ready or not/ I'm the illegitimate son of god

Bala perdida
Soy tu santo totem/ Soy tu tabú enfermo/ Radical y radiante/ Soy tu pesadilla hecha realidad/ Soy tu peor enemigo/Soy tu amigo más querido/Malévolamente maligno/
Soy un pendiente divino/He venido revolucionar tu mundo/ He venido sacudir tu fe/Anarquista Anatema/He venido a tomar mi lugar/Soy tu inconsciencia/Soy exceso libre/Metáfora sin descanso/Soy lo tuyo inesperado/Soy tu Apocalipsis/Soy tu creencia perturbada/Monstruo destructor monolítico/Soy el hijo ilegítimo del dios/Bala perdida/Del barril de amor/Bala perdida/De los cielos arriba/Bala perdida/Listo o no/Soy el hijo ilegítimo del dios


[1] Stray Bullet, es también el nombre de un comíc norteamericano, en blanco y negro, publicado por “El Capitan Book” escrito e ilustrado por David Lapham, que trata sobre crímenes, y aventuras policíacas (fuente: http://en.wikipedia.org/wiki/Stray_Bullets) También es el nombre de un juego, de los denominados, de roles, como “Calabozos y Dragones” (http://www.straybullets.org/ ).

[2] “Ninguna mayoría para la compasión”

[3] Ostrosky-Solís, F. Mentes Violentas: la violencia en tu cerebro. Quo editores, México, 2007
[4] Webster’s new world dictionary, New York: Pocket book, Third edition, 1998

Monday, October 29, 2007

EL SUJETO, LA ESCUELA Y EL HOSPITAL

Camilo E. Ramírez Garza


“…las realidades del ingreso, la despersonalización sistemática que acompaña al proceso de convertirse en un paciente. Te cambian tu ropa por un pijama blanco anónimo, te ponen en la muñeca un brazalete de identificación con un número. Pasas a estar sometido a normas y regulaciones institucionales. No eres ya una persona libre; no tienes derechos; no estás ya en el mundo. Existe una analogía rigurosa con el proceso por el que uno se convierte en un preso, y todo te recuerda de forma humillante el primer día de escuela”


(Oliver Sacks, Con una sola pierna, 1984)


Tres ámbitos sociales: escuela, prisión y hospital, y uno más que les otorga cohesión, el de la ciencia ¿Qué tienen en común? La reducción u homologación del sujeto a lo “UNO”, a lo “Universal” reducido científicamente a un sujeto abstracto: sea alumno, prisionero o paciente; donde la individualidad –obviamente singular- es borrada y elevada a la formalidad de la abstracción de la definición y descripción teórica (nosolología); de la operacionalización de variables y métodos cuantitativos (educativos, médicos, penitenciarios, etc.) que lo estudian.

Sin tal abstracción del sujeto no hubiera sido posible pasar de los datos de la experiencia al plano formal de las elaboraciones teóricas, basadas en ciertas constantes; de la acumulación de experiencias al procesamiento de datos, por lo tanto la ciencia y tecnología no hubieran tenido lugar, puesto que el sujeto de la ciencia implica la reducción de los sucesos a hechos (variables) operacionalizados, es decir generalizados para una totalidad (muestra, universo) en donde la singularidad es descartada; de ahí que la ciencia pretenda des-ocuparse de cualesquier referencia a la subjetividad, por considerarla perturbadora en dicho proceso científico, tanto como en el científico como en los sujetos a investigar. En el caso de la escuela, describir el mejor método didáctico no en función de cada niño, joven o adulto, sino en función de los programas, resultado de la investigación, aunque ésta haya partido de otros sujetos y otras condiciones, de otros países, se aplica a todos por igual, manteniendo la ilusión que se está educando; en la medicina y el hospital confluyen no solamente enfermedades ideales y desencarnadas, sino condiciones que pertenecen a personas particulares, sujetos históricos poseedores de subjetividad; en ese sentido, su enfermedad no es “la enfermedad” sino un efecto propio que se vive y expresa de diferentes formas, no reducido en la realidad, sino solo en lo teórico, lo estático de los libros. En el caso de la prisión, donde se encierra a los sujetos considerados criminales, a menudo su palabra queda devaluada perdiendo su sentido (etimológicamente reo es quien cuenta algo) frente a las excesivas explicaciones neurológicas de su criminalidad, reduciendo su acto (crimen) al efecto del desbalance de sus neurotransmisores o una supuesta pre-disposición genética, con lo cual se le despoja a su actuar de su sentido: lo que quería decir con, así como su contexto social y económico, incluso político.

En el caso de las llamada depresión y ansiedad la psiquiatría las describe presentando índices de su incidencia (estudios epidemiológicos-estadísticas) es decir, a quién le “da más” factores asociados, síntomas conductuales (somnolencia, se la pasa sentado, no habla con nadie, “deterioro” de sus relaciones sociales y laborales) explicación neurobiológica subyacente y esquemas de tratamiento, descartando la singularidad de aquella persona que padece y sufre algo, a ella en lugar de escuchársele se le explica, pues la pretensión de la ciencia es poder explicar todo lo particular por lo general, haciendo el movimiento inverso, con los peligros que ello implica. Por ejemplo en el caso de Seung-Hui Cho, joven naturalizado norteamericano (aunque se recalca que era originario de sud-Corea) quien asesinara a 32 personas en la Universidad de Virginia Tech el 16 abril del presente año, las preguntas sobre sus causas (¿Por qué lo hizo? ¿Qué lo llevó a cometer ese acto, esos homicidios?) apuntan hacia la singularidad de Cho, son muy válidas, sin embargo las respuestas no provienen del estudio del caso único (testimonio, video, escritos, qué comunica, etc.) sino de las categorías universales de la teoría, supuestamente incuestionable: conductas anormales, impulsividad, neurobiología de la violencia, depresión, bipolaridad, autismo, etc. categorías donde el sujeto particular queda afuera.

camilormz@gmail.com



Wednesday, October 03, 2007

¿”EL SUICIDIO” O LOS SUICIDIOS?

Camilo E. Ramírez Garza

Suicidio, proviene del latín suicidium (Sui: de sí, a sí; Cidium: acto de matar; caedere: matar, cortar) tal voz es de aparición tardía (s. XVIII) vinculada a la de Ego - y a la tradición judeocristiana- con la cual se nombra al sujeto, diferente de la griega, ύποκίμενον (hipokeímenon) que es el sujeto del enunciado, por lo tanto podemos decir que el suicidio empezó a existir a partir de tal significación, antes no se entendía de esa manera, por lo tanto dichas muertes eran inscritas en otro referente, por lo tanto no creaban síntomas y sufrimientos como los actuales.

Así como la muerte es parte de la vida, el suicidio es parte de la vida y las sociedades modernas que se pretenden organizar y regular mediante procesos estadísticos en base al control y la producción. Sin embargo en las estadísticas no “caben” las historias particulares, ni los actos concretos, ni mucho menos el sufrimiento.

Puesto que al hablar de suicidio no se trata de una vida en lo singular, sino de “La Vida”, se dirá “El Suicida” “El psicótico” o “El bipolar” (Como si solo fuera “UNO” encarnado por muchos) que atentó contra su vida o que no cuida su salud, como si LA VIDA y LA SALUD fueran entidades abstractas (universales, estadísticas y científicas) que hay que proteger de los sujetos que las portan, de los humanos que las afectan y no las cuidan. También se dirá que se trata del fenómeno de la violencia o del Bullying, como si con ello se dijera todo, elevando a lo Universal (una respuesta para todo) las razones de las preguntas particulares del caso en sí: ¿Quién? ¿Qué sucedió? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Por qué? ¿Qué nos dice? ¿Cómo leer ese mensaje? ¿Qué efectos produce?...

El miedo y molestia con quien se quita la vida, pues es visto como un criminal. P.e. se le habla amablemente, intentando negociar que se baje de la torre o de la cornisa, que se quite la pistola de la sien, para después amagarlo, tumbándolo al piso, esposándolo, deteniéndolo e internándolo, ¿bajo que cargos? ¿Cuál es su delito, su crimen? ¿Querer salir del mejor de los mundos posibles? ¿Negarse a vivir para producir y pagar, negarse a la sacrosanta salud? ¿Cómo alguien querría estar “mal”? ¿Ser peligroso para sí-mismo, para los demás?

Las respuestas no se dejan esperar, igual se habla de una supuesta psicopatología suicida, con una base neurobiológica subyacente, que de genes y factores de riesgo asociados: buscando la supuesta e imposible existencia previa del “ser del asesino” (de otros o de sí miso) o al menos en ciernes; que si por la música o los video juegos, etc. Para lo cual se entrevista a familiares, conocidos y amigos, así como a “especialistas” se hacen mesas redondas, buscando las “claves” -actividad “detectivesca” a priori- que se sabe de antemano que se encontrarán. Luego el cerebro y sus fluidos, que si bien participan y soportan estructural y fisiológicamente el cuerpo, no causan ni mucho menos motivan lo que se hace y dice; al contrario, el cuerpo es ya un efecto, por no decir producto, del lenguaje y la imagen, por ello es que se comporta de maneras extrañas a las nociones orgánicas que se pretenden, puras y formales, que descartan y desconocen, cuando no niegan, el paradójico deseo que atraviesa lo humano.

Estudiar con seriedad el suicidio, así como cualquier cosa de lo humano, nos lleva a interrogar el caso en lo particular, en su singularidad, entonces tal vez podamos saber algo de los mensajes de sus actos. Pues todo acto dice cosas, se puede leer. Mientras que la moral y ciertas psicologías clínicas y psiquiatrías de lo universal, aplicadas a todos los casos, aplasten el deseo y sufrimiento singulares, otorgando únicas explicaciones (cerebro, genes, bullying) a base de la cuantificación de variables, supuestos factores de riesgo, etc. e intentando prevenir mediante un mayor control y vigilancia (test psicológicos, pruebas, antidoping, pruebas de scanner, etc.) donde todo es visto como sospechoso, se estará garantizando encontrar (producir) eso mismo que se quiere pre-venir: pues toda prevención es en cierta forma una anticipación.

camilormz@gmail.com

Monday, September 17, 2007



PSICOANÁLISIS: la cura por la palabra


Camilo Ramírez

El sujeto del que se ocupa el psicoanálisis es el sujeto del Inconsciente, sujeto que se hace decir (metafórica y metonímicamente) en los síntomas, sueños, lapsus, olvidos, chistes…sujeto que se teje en su lenguaje del cual el individuo experimenta no saber nada, aparece la duda sorprendiendo (¿Por qué me sucede siempre esto?) por lo tanto la cura analítica se encarga de leer los sentidos cifrados, por la resonancia de lo que se dice entre analista y analizante.

Desde tiempos inenarrables la palabra ha sido sagrada: expresión de conjuros (maldiciones, bendiciones) símbolo, bálsamo que calma y construye realidades; vehículo y herramienta del pensamiento, hacedora de sentimientos. Las palabras tejen realidades, incluso algunas tribus sudamericanas utilizan la misma palabra para designar hilo y lenguaje, pues “el tejido no es otra cosa que un texto” (Ana Baños, revista Textura, 2006) Así, habitados por el lenguaje, las palabras nos arropan y nos van tejiendo e hilvanando; nadie las posee, solo son, nos pre-existen.

El psicoanálisis -inventado por Sigmund Freud- hace su descubrimiento e invención a partir de LEER en el cuerpo, los sueños, las fantasías, los olvidos, los errores al hablar, los padecimientos… otros sentidos cifrados; planteándose la cuestión central de que dicen cosas, comunican algo, pues portan un decir, que quien lo porta no sabe nada; sino más bien, titubea, flaquea, busca y no encuentra. A eso que expresa un Saber, sin saber que se sabe, le llamó Inconsciente. Por lo tanto “El Inconsciente es un Saber estructurado como un lenguaje” (Jacques Lacan) lenguaje, al que puede írsele encontrando su forma de tejido particular, el cómo se articula en la producción de lo humano: la subjetividad compartida, la forma de ser, pensar, la identidad, etc.

Si al hablar se tejen realidades que expresan lo que se vive y padece, se piensa y se siente; lo que se desea hacer, es sobre ese tejido del decir, que el cuerpo también participa, expresando sentidos, así como ha dicho Freud sobre el soñante “Es como si soñara en otra lengua” (Interpretación de los sueños, 1900) una lengua hecha de imágenes y secuencias, con la lógica de una metáfora y metonimia particular, en donde en los sonidos de las palabras que van tejiendo la narración del sueño “resuenan” otros sentidos cifrados en las mismas palabras, como al decir “Sueño con una mecedora a un lado mío, entonces hay tres personajes, pero es como si hubiera uno solo…” se identifica el “Me-cedo aún y tres personajes” Ese sentido, aparece por un giro de sentido producto de la multi-significación de las palabras, hechas sonidos que se enlazan (tejen) a otros, como en los chistes y el humor: un elemento sugiere (sorpresivamente) otro, produciendo la risa y el sentido que ya estaba contenido en la frase, pero porque no se le había leído de esa forma, no se lo había visto, como el Saber Inconsciente, que está en la superficie cifrado articuladamente, y que puede leerse; eso es la Asociación Libre: un ir tejiendo sorprendiéndose con lo que “se va” tejiendo como sentido encontrado, que resuena; puesto que al hablar también escuchamos, “nuestro” decir se vuelve algo aparte, es el decir que me comunica algo, como la experiencia de ir hablando y hablando y que nos vayan “cayendo los veintes”

Al ocuparse el psicoanálisis del sujeto del Inconsciente, que porta un Saber que es un lenguaje que el sujeto no sabe (ignora) y que precisamente “el hacer conciente” implica tomar nota del mensaje cifrado (tejido) en los sufrimientos, los sueños, los dichos, los olvidos, los errores…es que se introduce una nueva forma de escuchar: ya no se trata de escuchar (interpretar) los procesos del organismo, el estado de su anatomía, los signos y síntomas, como expresión de una enfermedad, sino de escuchar un cuerpo que se hace decir, expresa y habla de una forma particular –es un lenguaje- y que para cada cual será diferente. Por ello el psicoanálisis no puede reducirse a formulas y explicaciones generalizantes de lo humano (explicaciones estadísticas, neurológicas y genéticas) sino al estudio y escucha del caso por caso: el ir tras la escucha del mensaje deseante que se cifra de una manera singular en el cuerpo, los sueños, la fantasía, los olvidos, los lapsus, los chistes, el pensamiento, el hacer y el decir

camilormz@gmail.com

Monterrey, Nuevo León, México
10 Septiembre 2007

Monday, September 10, 2007

CINCO PREGUNTAS SOBRE
PSICOANÁLISIS

Camilo E. Ramírez Garza*
Recientemente un grupo de profesores de secundaria, me hacían las siguientes preguntas:

“Se dicen muchas cosas sobre el psicoanálisis, que si recordar la infancia es importante, que si se usa un diván, que si es un tratamiento muy largo y muy caro; que si está obsoleto, pero 1) ¿Qué es el psicoanálisis? 2) ¿Para qué sirve? Actualmente hay muchos psicólogos y psiquiatras, en todos lados se habla de psicología, terapias y psicoterapias: terapia de juego, cognitiva conductual, modificación de conducta, hipnosis, terapia sistémica, terapia de constelaciones familiares…3) ¿Hay alguna diferencia entre estas y el psicoanálisis? 4) ¿En qué casos se recomienda el psicoanálisis?

Los interrogantes siempre nos hacen reflexionar y avanzar, no solo sobre nuestra labor clínica psicoanalítica, sino sobre el cómo transmitimos (lo logremos o no) lo que hacemos, y principalmente, cuáles son los efectos de dicha transmisión. A menudo los ámbitos de dicha transmisión comprenden grupos de estudiantes o personas con ciertas nociones sobre el psicoanálisis, interesados en el mismo (estudiantes de psicología, filosofía, letras, filósofos, sociólogos, artistas, etc.) lo cual, de alguna manera facilita la presentación y discusión de ciertas premisas y contenidos sobre lo qué es el psicoanálisis, cómo sustenta su actuar en la clínica, hacia lo que señala su funcionamiento, digamos su lógica, sus aportes. Las dificultades -al menos en lo personal, ante estás cuatro preguntas- son, el exponer a un grupo de personas sin conocimientos o ciertas nociones (digamos teóricas y clínicas) sobre el psicoanálisis. ¿La clave? Partir justamente de los hechos de la vida cotidiana ante los cuales todos podemos reconocernos, ir de los asuntos a la abstracción teórica.

En 1901 Freud presentó un trabajo titulado Psicopatología de la vida cotidiana[1] donde abordó situaciones tan comunes como los olvidos, lo errores al hablar, el cambiar una cosa por otra, etc. y cuatro años después se ocupa de investigar el Chiste y su relación con lo Inconsciente, el humor y la agudeza con aquello que no se quiere reconocer ¿Quién rechaza un buen chiste? ¿La risa?... Dichas producciones netamente humanas nos pueden dar la pauta para abordar nuestras cuatro preguntas.

Ello es difícil de encontrar (ninguna noción o referencia al psicoanálisis[2]) al menos en lo que a occidente se refiere, pues toda la cultura a partir del siglo XX está impregnada de nociones psicoanalíticas: el significado y sentido de los sueños, el Inconsciente, la histeria, los lapsus lingues, ¡esos errores y deslices al hablar!; tales nociones son recogidas por la política, la sociología, las artes (literatura, cine, pintura, teatro, poesía, etc.) la sociología, la antropología, la historia, la historia de las religiones, etc. Por lo cual, al hablar de psicoanálisis es difícil no encontrar en el auditorio alguna referencia o imagen, por más vaga que esta sea, o al menos la referencia a la persona que tuvo el genio de escuchar e inventarlo: Sigmund Freud[3]. Estas pueden ser, desde los clásicos clichés: la foto de medio perfil de Freud, con el puro en la mano; la fotos de su diván, ahora expuesto en el Museo de Londres; y el psicoanalista posterior congelado en su imagen, medio a la Freud o al intelectual subversivo, con lentes y barba, anotando atentamente todo cuanto la persona que está recostada en el diván va diciendo[4], o el “facia poker” impecable de la figura del psicoanalista Neoyorquino, como se le ve en muchas películas; las referencias más comunes sobre el Complejo de Edipo, como rivalidad y amor-odio entre los padres y los hijos, mismos que tendrán que renunciar a dichas relaciones incestuosas; así como la referencia al Inconsciente, como eso que no se dijo ni hizo pero que se quería hacer, ese sentido que se escapa en lo que se hace “sin querer queriendo”, etc. etc. Son tales, algunas referencias que se inscriben en la cultura, en lo que se dice todos los días y que dan forma a las nociones que se tienen del psicoanálisis. Lo lamentable es que tales figuras distan mucho de expresar lo principal del psicoanálisis.

A continuación se presentan (los intentos de) respuestas a cada una de las preguntas. Ya que al hablar, solo podemos hacerlo como un medio decir.

¿Qué es el psicoanálisis?

Sería, como en muchos casos, más sencillo iniciar diciendo lo que no es el psicoanálisis. El psicoanálisis no es una psicoterapia en sentido estricto, tomando en cuenta el sentido de la palabra “psicoterapia” pues no busca rehabilitar o enderezar, algo que está “mal” o “enfermo”, “inadecuado”, “trastornado” o “anormal”; tampoco es una consejería o platicas donde se le dice a la gente lo que debe o no debe andar haciendo. El psicoanálisis surge por una pregunta clara, en el vacío de un saber, en la ausencia de una comprensión sobre que le pasaba a la histérica. La medicina de 1800, así como la de ahora, reducida (especializada) al estudio del funcionamiento particular de su campo, poco sabe del sentido y significado de lo que padece la histérica: pues la ha reducido a una paciente que finge sus dolencias; que va de medico en médico, sufriendo en su cuerpo dolencias, parálisis y anestesias diversas, considerara como una simuladora, pues al examinarla, descubrían que “no tenía nada” simplemente “estaba bien”. Freud se planteó el hecho de que, si supuestamente no les pasaba “nada”, era solo según el enfoque médico, por lo que decidió investigar, qué otros sentidos, es decir, a que otra lógica podrían obedecer sus padecimientos; al inicio tuvo la ocurrencia de que tal vez los síntomas histéricos (anestesias, parálisis, dolores, etc.) adscritos a ciertas partes y funciones del cuerpo (garganta, piernas, ojos, cabeza, etc.) podrían suceder porque el cuerpo estaba representado psíquicamente de una manera común[5], de tal manera que al entrar en conflicto con ciertas ideas o situaciones, se activaban ciertas representaciones o ideas relacionadas (enlazadas) con la zona del cuerpo, como por ejemplo la boca, la garganta, los ojos, etc. realizándose así, el pasaje de un problema o conflicto en lo psíquico al cuerpo (Umbsetzen) proceso llamado conversión.[6]


Al principio, se suponía que lo que ocasionaba tales síntomas era una vivencia traumática, algo muy difícil de entender y lidiar (teoría del trauma) después, el acento sobre la causalidad de los síntomas pasó a ubicarse en la fantasía; sin embargo se mantenía el descubrimiento de que los síntomas histéricos poseen sentido, son expresión –digamos encarnada, como un performance- de algo, dicen cosas, por lo tanto se puede leer algo en ellos, a la manera de un jeroglífico, pero desconocido para quien los padece. Y no solo los síntomas histéricos, sino también los sueños, los olvidos, los lapsus… ¡Todo lo humano! De ahí que el psicoanálisis, iniciado en la atención clínica de las pacientes histéricas, desborde hacia el conocimiento de lo humano en general; en ese sentido, lo que produce el psicoanálisis no es solamente un método, la cura psicoanalítica, sino una forma para investigar lo humano, lo humano constituido por lo Inconsciente.

¿Y qué es lo Inconsciente? Lo Inconsciente es un Saber que no sabemos, pero que podemos conocer. Se manifiesta cuando algo falla, cuando sorprende: cuando decimos o hacemos una cosa que no queríamos decir o hacer; cuando no entendemos sus razones, el sentido de lo que nos sucede, o sobre lo que soñamos, sentimos, sufrimos, cuando nos enamoramos y disfrutamos y padecemos todos los juegos del amor… son todas esas manifestaciones que nos muestran nuestra fragilidad y limitación: cuando las palabras no alcanzar a expresar plenamente lo que queremos decir, o lo que se nos escapa en la interpretación (malentendido) del otro; todo el embrollo que se produce por ser seres hablantes, como el hecho de asumir la imparable muerte.

Jacques Lacan, psicoanalista francés, lo expresó de la siguiente manera “El Inconsciente es una Saber estructurado como un lenguaje” En ese sentido, Inconsciente es un Saber, pero si entonces es un Saber, por qué no lo sabemos, decía Freud medio en trabalenguas “El sujeto sabe, pero no sabe que sabe” Portamos un saber, pero no sabemos que lo portamos, el psicoanálisis apunta a que quien se analiza pueda advertir su Saber articulado como un lenguaje. Un lenguaje que no se habla –digamos- con la lógica de la comprensión racional de la lógica científica, de las premisas derivadas de la máxima cartesiana “Cogito ergo Sum” (“Pienso luego existo”) sino con otra: la del Inconsciente. Ese será el sentido del descubrimiento e invención del Psicoanálisis: que los sueños, síntomas, lapsus, olvidos, chistes…poseen sentido, es decir hablan, dicen cosas, poseen un saber (sobre el propio deseo) son estructuras –formaciones del Inconsciente, dirá Lacan- que pueden leerse, a la manera de una poesía, (metáfora y metonimia) un chiste, el humor… pero a condición de no ser leías mediante reglas (teóricas) estáticas, como decir “Esto significa esto y esto otro, esto otro”, sino que para cada cual significarán cosas diversas, cada (sujeto del) Inconsciente se manifestará en cada persona, según su imagen y sus formas de hablar; el Inconsciente se las ingenia para hacerse decir ante quien pueda escuchar, cifra el sentido, como en los chistes.

El Psicoanálisis ciertamente trabaja con la palabra, pero no es la palabra del logos cartesiano [“(Yo) Pienso, entonces luego (Yo) existo”] sino aquella que apunta hacia su sentido significante -los juegos de sonido y resonancia de un decir que dice otra cosa.[7] Si en el psicoanálisis se habla, la persona relata cosas al psicoanalista y este escucha, también el que habla puede escuchar lo que dice, su decir, y en esa resonancia y sorpresa de su propio decir, encontrar otros sentidos, puesto que su decir no solamente es el decir, sujeto a la voluntad y control racional del que lo dice, como quien dice: “Yo quiero decir esto….” y termina diciendo otra cosa, siempre se termina diciendo otras cosas; sino una palabra vacilante que muestra disimuladamente “otra cosa”, enlazada a otros sonidos e imágenes, de pronto se dice otra cosa: como cuando alguien dice, “¡Me siento el ser más miserable del mundo” y el analista le dice: entonces deje que su ser hable (mi-ser-hable) algo que estaba ya en la frase, pero sin estar del todo, estaba articulado de manera cifrada. Como en el sueño de la Mecedora y los tres personajes, en donde Me-cedo- en parte a cada uno, en cada uno de ellos reconozco lo compartido.[8]


¿Para qué sirve?

¡Para nada! (risas, muchas risas). Bueno, no es que no sirva para nada, sino que al menos no se plantea una utilidad a priori como decir, el psicoanálisis sirve para x, y,z, a, q, w….Sin embargo, podríamos decir que emprender un análisis es una experiencia sin igual, en donde la persona puede tener la posibilidad de advertir el funcionamiento del Inconsciente, su escritura singular: los significados de sus sueños, sus padecimientos, sufrimientos…sus avatares de la vida y del amor; los juegos y efectos del devenir ese sujeto humano en particular (como es como piensa, siente, hace, dice…desde esa noción ficticia –necesaria- que es su Yo) se dice fácil y muy brevemente, pero se requiere de tiempo y esfuerzo, pues no se trata de explicarle –con razonamientos- a la persona en análisis, el tal o cual cosa es causado porque…. Por ello, el psicoanálisis es una experiencia (Así es “¡El Ello es una experiencia!”) atravesada por la sorpresa en la escucha y lectura de ese decir de otra manera (en sueños, síntomas, lapsus, etc.) el cómo se expresa un sentido de forma cifrada, donde las claves para ese desciframiento las porta –sin conocerlas- (Ahí está el “sabe pero no sabe que sabe”) el mismo sujeto analizándose. De ahí que la “asociación libre” implique el decir todo, por más disparatado, ilógico y vergonzoso que parezca, deja a un lado la ideología, la razón y la moral, trabas que sujetan y dirigen el pensamiento conciente. El psicoanalista lo que hace es escuchar esos otros sentidos, su función es la de un lector particular. ¡Pero cuidado! no se trata de poner un sentido o de decirle a alguien, esto que usted dice o sueña, significa esto, y esto, esto otro, como en esos supuestos diccionarios de sueños que dicen que soñar con agua significa tal cosa, y soñar con escaleras, esto, para todas las personas por igual, como lo hacen ciertos paradigmas de la psicología que asumen un sentido universal ante la presencia o ausencia de cierto rasgo en un dibujo, etc. Como en las dichosas señales de alarma o factores de riesgo –tan en boga hoy en día- “Si ves que tu hijo hace esto o esto otro, entonces, cuidado, podría tratarse de…” O decir que si un niño se hace pipí en la cama es porque alguien abusó de él; o que si alguien está triste en realidad está contento por dentro, etc. El psicoanálisis no funciona así, no asume ni presupone sentidos en el otro, en ese sentido no adjetiva o diagnostica algo como “malo” “bueno” “aberrante” “trastornado”…sino leer el sentido de eso que se dice y habla en el síntoma, el dolor, el padecer, la enfermedad, etc.

¿Hay alguna diferencia entre estas (psicoterapias) y el psicoanálisis?

¡Claro! Y es abismal. Pues radica en la noción de sujeto con la que cada psicoterapia funciona; habrá algunas en donde se considere a lo psíquico en paralelismo y correspondencia con lo médico, por ejemplo, si alguien se enferma del cuerpo, también se puede enfermar de la mente, la noción de lo patológico y del trastorno (normal-anormal) trasladado a lo mental, planteando la noción de lo psicopatológico, aberrante, degenerado en la mente o en las conductas, que tiene que ver más con lo moral y religioso; que supongan que el sujeto tiene que ser “enderezado”, rehabilitado a partir de que adquiera una serie de estrategias o mejore en cierta forma y medida. Por lo tanto la posición del psicoterapeuta será muy diferente a la del psicoanalista, puesto que el psicoterapeuta supone que posee un saber del como ser y hacer, las maneras saludables, correctas y adecuadas al medio (adaptación laboral y económica en la “salud”, que el paciente puede hacer determinada cosa, como señal de salud) aunque puede variar en las particularidades; mientras que el psicoanalista escucha sin pensar ni suponer por el otro, puesto que está advertido de los juegos de la alienación: que toda suposición plantea una (su) posición de quien la enuncia, una mirada que sugiere adjetivos que califican y etiquetan, que le hagan a las cosas ser algo determinado, como decir “Usted lo que tiene se llama….” O “El 35% de las personas que padecen depresión…” “Los niños que padecen déficit de atención, presentan una disfunción en el lóbulo x” en donde se borra el sentido y expresión de la singularidad, creando un sujeto único, reducido al Bios, a lo animal, a la especie, diferente al ser del lenguaje, del Inconsciente, del que se ocupa el psicoanálisis.

En los paradigmas médico, psicológico y psiquiátrico, se operará a menudo con dichos principios, por ello el psicoanálisis –aunque asociado a tales discursos- no tendrá nada que ver con ellos, ni en su sentido histórico, ni en sus postulados y formas de conceptualizar y entrar en relación, tratar al sujeto; la única asociación es política y –digamos- profesional, puesto que en la actualidad en las escuelas y universidades de psicología y medicina hay clases de ciertas nociones sobre psicoanálisis.

Resumiendo, al decir “del sujeto del que se ocupa el psicoanálisis, es el sujeto del lenguaje, por lo tanto del Inconsciente” expresamos el sentido y fundamento de la práctica psicoanalítica: que los síntomas, el sufrimiento, el padecer, lo sueños, los lapsus, los olvidos… (Todas esas cosas a las que en ocasiones no se les ve ningún sentido, ni razón lógica) poseen sentido, hablan, son estructuras para leerse. El Inconsciente se comunica, expresándose de diversas formas, en sonidos y en imágenes.

El sujeto del que se ocupa la medicina, la psicología y la psiquiatría, es a menudo solo un sujeto biológico, en donde se opera con el supuesto de que las causas de lo que se vive, padece, hace, siente…están dadas por el funcionamiento del organismo o la mente, a la que le subyacen procesos igualmente orgánicos o conductuales: cerebro, sistemas, aparatos, genes, mente, reacciones, conductas, etc. O solo se reconoce al sujeto como una interacción o suma de factores y aspectos múltiples, provenientes de lo social, lo biológico y lo psicológico, los llamados grupos multidisciplinarios que inician y terminan en monólogos, así como por no decir ni entender nada, solo planteando el ideal –lugar común- humano de la suma de todo. Como en la actualidad -los lugares comunes causales- todo tiene que ver con la autoestima y el estrés; la depresión y ansiedad y la drogadicción.

¿En qué casos se recomienda el psicoanálisis?

En todos los casos, independientemente de las causas y as características, puesto que como hemos dicho, el psicoanálisis se ocupa del sujeto del lenguaje, del sujeto que habla y está afectado por la imagen, de un cuerpo que habla; de que Eso (sueño, síntomas, lapsus, sufrimiento, conflictos, etc.) habla. No interfiere, en cuanto que no se ocupa de influir directamente en el organismo o en la mente (medicina, cirugía, consejos) sino en el cuerpo, puesto que el cuerpo es una noción humana, producto de la imagen y el lenguaje, del Saber Inconsciente. En ese sentido, el peligro en la actualidad es que el cuerpo quede reducido al solo organismo, que todo se pretenda resolver por esa vía (genética o cerebral) en donde lo que alguien imagina y dice no importan, sus palabras ya no cuentan (símbolos) puesto que dicen más las pruebas de laboratorio (por ejemplo, la prueba de Anti-doping escolar, a aplicarse en secundarias en México) en ese sentido, lo humano constituido por lo diverso, ahora es rebajado a lo Uno de la biología. Un dato que nos puede dar algunas claves del por qué hay menos cultura y más regulación Biopolítica aplicada al derecho y la educación, más acorde a la noción económica y política de la globalización (si los cuerpos son el uno, ni importan por lo tanto sus diferencias, solo se aceptan ellas –las diferencias- si son turísticas, comida, música, etc.) en donde, justamente, las culturas al ser expresiones de lo particular (usos y costumbres, idiosincrasias, tipo de trabajo, sexualidad, deseo, etc.) son obstáculos para el “libre” flujo del capital.

camilormz@gmail.com



* Psicoanalista. Profesor Facultad de Psicología Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) camilormz@gmail.com


[1] Freud, S. (1901) Psicopatología de la vida cotidiana. Obras Completas. Tomo VI. Buenos Aires: Amorrortu.


[2] En el habla corriente, en todas las artes (cine, las metáforas, la literatura, pintura…) Una de las más recientes es la plasmada en la trilogía de The Matriz (1999, EUA) de los hermanos Wachowski, en donde al personaje del Arquitecto se le confieren ciertas similitudes con Freud, no solo en su aspecto (físico, barba, ropa, etc.) sino en la función que desempeña: la de ser el creador del programa que organiza la Matrix, y principalmente, quien le revela (como durante una análisis) a Neo, el enigma de su misión y existencia, digamos el sentido de su Yo.


[3] Existen en castellano muchas referencias en la música, por ejemplo las letras de Ricardo Arjona con “Ella vive conmigo en mi inconsciente…” y Ahora la cantante juvenil Belinda con su canción “Ni Freud y tu mamá” y la reina del pop, Madona, como parte del soundtrack de la película “Die another day” del agente 007 con su coro “Sigmund Freud Analyse this..this…this” y “ Shakira, con su reciente producción titulada “Fijación Oral”


[4] Esta imagen: la del psicoanalista anotando en una pequeña libreta lo que su paciente le va diciendo, es por demás equivocada, es más, es lo más anti-psicoanalítico que existe, pues contraría la escucha, así como el grabar las sesiones en algún medio electrónico, como lo acostumbran algunas personas en EUA, debido al estado legal y de demandas.


[5] Cfr. Freud. S. (1924) Presentación Autobiográfica. Obras Completas. Tomo XX. Buenos Aires: Amorrortu, pp. 13 y sigs.


[6] También Freud utilizaba la palabra alemana Umsetzungen, que literalmente significa: “plantar en otro lugar” “cambiar de sitio” (Cfr. Freud. S. (1917) Sobre las transposiciones de la pulsión, en particular del erotismo anal. OC. Buenos Aires: Amorrortu) Ya en la Interpretación de los sueños (1900) empleaba la referencia a Umscreiben (Umschrif) para hacer referencia a la reescritura, la retranscripción del material psíquico (representaciones) de un sistema a otro, por ejemplo del sistema conciente al inconsciente y viceversa. (Cfr. Freud, S. Fragmento de la correspondencia con Fliess. Buenos Aires: Amorrortu. O.C. Tomo I, Carta 52 pp. 274. 1892-99)


[7] “El síntoma subsiste en la medida en que está enganchado al lenguaje, por lo menos si creemos que podemos modificar algo en el síntoma por una manipulación llamada interpretativa, es decir, que actúa sobre el sentido” (Lacan, J. El Seminario de Lacan. 23 El Sinthome Buenos Aires: Paidós, pp.40 y sigs.)


[8] “El sueño de la mecedora y los tres personajes” Sueño soñado por Camilo Ramírez, en la noche del lunes al martes 4 de agosto de 2007.