"Between joke and joke... the truth is shown"

psychoanalysis, culture, art and technology

Monday, November 05, 2007


Discusión del texto:
“Mentes Asesinas: la violencia en tu cerebro”
Dra. Feggy Ostrosky- Solís
Por

Camilo E. Ramírez Garza

PRESENTACIÓN

Recientemente la revista Quo ha publicado un texto, desde hace tiempo ya anunciado en diversos medios (Revista Contenido, 30. 06.2007) Mentes Asesinas, la violencia en tu cerebro” México: Diana, 2008, de la Dra. Feggy Ostrosky-Solís, licenciada en psicología (UNAM) estudios de maestría y postgrado (Universidad de North Western, Evanston, Ilinois) doctora en biomedicina (UANM), profesora de tiempo completo y directora del laboratorio de neurofisiología y psicofisiología de la facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UANM)

En esta ocasión, damos inicio al primero, de una serie de artículos que abordarán el análisis y discusión del libro en cuestión.

El marco referencial de tal actividad será una lectura a la letra del texto, a través de los cuestionamientos cotidianos que la clínica psicoanalítica aborda, intentando entrar en relación con los hallazgos que las neurociencias presentan. Por lo tanto se trata de un espacio-foro para el cuestionamiento, en el que se convoca a quines se reconozcan concernidos al respecto, a compartir sus opiniones, ideas, preguntas, inquietudes…
PORTADA

La portada del texto es como se muestra al inicio. Viéndolo de arriba a bajo, primero aparece el nombre de la autora: Dra. Feggy Ostrosky-Solís, debajo de su nombre, en mayúsculas, la palabra MENTES, debajo de la misma ASESINAS, arriba de la inscripción, con letras, igualmente en mayúsculas, pero más pequeñas: “LA VIOLENCIA EN TU CEREBRO” Enmarcando una imagen obscurecida de una silueta de una cabeza –se aprecian las orejas- envuelta en un alambre de púas.

Del lado superior derecho, dentro de un triángulo color amarillo, la leyenda-gancho: “Contiene el expediente de Juana Barraza, la “Mataviejitas”

En la base del contorno de la cabeza, en el lugar donde estaría la barbilla, el nombre de la editorial QUO libros.

Y por último, dos frases lapidarias: “Todos somos un PSICOPATA en potencia” y debajo “Conoce los factores que desatan este TRASTORNO DE LA PERSONALIDAD”
En donde se resalta en mayúsculas, las palabras PSICOPATA y TRASTORNO DE LA PERSONALIDAD

Antes siquiera de ojear el texto detenidamente, la sola portada ya nos da demasiada información.

Primero, el nombre del autor, del cual se nos da información en la solapa: licenciada en psicología (UNAM) estudios de maestría y postgrado (Universidad de North Western, Evanston, Ilinois) doctora en biomedicina (UANM), profesora de tiempo completo en la UNAM, directora del departamento de psicofisiología y neuropsicología en la facultad de psicología de la UNAM…donde también se nos comunica que “…su área de interés es el estudio de las relaciones entre el cerebro y la conducta humana”

El título del texto:
MENTES ASESINAS ¿Mentes Asesinas? Las mentes, nunca –que yo sepa- han asesinado a alguien. Mente, fue lo que (deficientemente) se tradujo por psiqué, donde los griegos nombraban el halito de vida, ahí donde la escolástica medieval entiende por alma (según el cristianismo) en la actualidad, las neurociencias –y ese será el enfoque a lo largo de todo el texto- entienden por mente, una entidad de base neuro-fisio-psicológica, es decir el efecto de la interacción de esa parte del organismo…de ahí lo de las relaciones entre el cerebro y la conducta humana”. Es más pertinente, en cuando que lo que se denomina psiqué, desde la psicología académica, es la conducta.

Eso nos lleva a la frase: “La violencia en tu cerebro”. Violencia, según el diccionario de la Real Academia de la lengua, es una “fuerza grande, intensidad”; “Abuso de la fuerza”; y de forma figurada, “molestia, desasosiego”, por lo tanto “violencia en tu cerebro” se refiere, si acaso, a los impactos craneoencefálicos que pueden sufrirse por un impacto, como los que se ocasionados por una caída o un accidente automovilístico. Aunque parezca absurdo –que de hecho lo es- esa es la única violencia que puede existir en el cerebro: un impacto, un golpe que se reciba en la cabeza; que la mayoría de los casos, se cuentan con tres gruesas capas protectoras, las meninges (duramadre, piamadre y aracnoides) Por lo que sería más adecuado que el texto se llamara –haciendo un juego de palabras, recordemos que los juegos de palabras nos muestran algo, de ahí lo de “Entre broma y broma….” Que las letras que ahí confluyen espacialmente, subiendo y bajando, pueden darnos otros sentidos, como “M-ASE-T-INAS” “MEN-SINAS” o y ´-haciendo más esfuerzo que en lo anterior: “MENTES-SIN-LA VIOLENCIA EN TU CEREBRO” que es hasta donde finalmente se pretende llegar, prevenir toda violencia en operando desde el cerebro, como fue la crítica hecha –por muchos- como Kubrick en A Clockwork Orange, 1962 (La naranja mecánica) y “One flew over the cuckoo's nest”, 1975 (“Atrapado sin salida”) de Foreman, y que diversas películas más recientes han tomado, ya no solo desde el lado de cómo readaptar al sujeto, “quitarle lo violento al cerebro”, hacerlo un ciudadano modelo, bien portado, sino desterrar el dolor, los malos recuerdos, las malas memorias. “Memento, 2000, Christopher Nolan. Bicho de siete cabezas, 2001, Bodansky; Minority Report, 2002, Steven Spilberg (“Sentencia Previa”) (“The final Cut”, 2004, Omar Naim (“La memoria de los muertos”); Eternal sunshine of the spotless mind, 2004, Michel Gondry (Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos") The Iland, 2005, (“La Isla”) Michel BayA ckanner Darkly, 2006, Richard Linklater (“Una mirada en la oscuridad”) The Bourne Ultimátum, 2007, Paul Greengras.
A la letra: MENTES, sugiere MIENTES. ASESINAS, A-SESINA, tenemos “MIENTES A-SESINA” Completo sería:

Dra. Feggy Osotrosky-Solís
MIENTES
A-SESINA---S
LA VIO-LENCIA EN TU CEREBRO

En el juego de palabras MENTE/MIENTE, ASESINA/A-SESINA. Palabra esta última, con la cual la lengua denomina a alguien muy intelectual, muy “sesina” o así como también se dice de alguien poco inteligente, que es un “seso hueco”

Al ser las MENTES una MIENTES, una ficción necesaria para el surgimiento del sujeto, que por la vía del lenguaje y la imagen, dan la sensación de mismidad, la mente no “viene” naturalmente, sino deviene. Aquí cabría entonces preguntarnos algo básico, si la mente no “viene” sino deviene, ¿Podríamos decir que hay mentes que devienen asesinas? ¿Así como mentes protectoras, trabajadoras, flojas….? ¿Son tales adjetivos determinantes? ¿No estaremos ante una nueva forma de moral, estadística y científicamente aceptada? ¿Cómo leer lo de “en potencia” si se trata del cerebro?

PASEMOS A LA IMAGEN

El contorno de una cabeza obscura, desprovista de cualesquier rasgo que singularice, (mirada, ojos, tez, pelo, arrugar, etc.) facciones por las cuales se es conocido y reconocido, pues identifican. En lugar de eso, alambres de púas rodean dando unas diez vueltas, como aprisionando el rostro; en lugar de rostro, se tiene cabeza, y más que eso, el contenido, un cerebro; ni siquiera se dice “los cerebros” en singular, caracterizados por lo diverso, por la diferencia, en vez de eso, la reducción a lo uno del bíos, “un cerebro, tu cerebro”

En el texto se mencionarán algunos casos aparentemente en su singularidad (Juana Barraza, Diego Santoy Riveroll) pero solo como pretexto para da ahí saltar, vía el lugar común de la comprensible preocupación de todo ciudadano por entender los por qués de tales sucesos, la inseguridad, el mundo de hoy, etc., al determinante campo de la especulación intra-craneana, reduciendo al sujeto a “Un perfil” lo que se infiere como causa neurobiológica, con sus respectivos vínculos aparentes con la genética. En lo que respecta al caso de Diego Santoy, todavía antes de que fuera capturado, ya escribían y hablaban los “especialistas” acerca de los trastornos psicológicos y psiquiátricos que posiblemente padecía, solo si se parte de una nosografía ya acabada se encuentra siempre lo que se busca, la otra vía sería interrogar y escuchar, para poder aprender algo de ese caso, y no lanzarle las hipótesis enceguesedoras de la psicología clínica y la psiquiatría, sobre el potencial….¿que? ¿asesino? ¿mal/buen ciudadano? ¿mal/buen gobernante?...

Al desaparecer los rasgos humanos, esos que nos singularizan e identifican, por la vía de la imagen y del lenguaje, entonces los humanos nos animalizamos, es decir, nos volvemos uno con la especie, en donde los cerebros determinan lo que se hace, siente, habla, etc. como una máquina. De ahí las dos frases inferiores: “Todos somos un PSICÓPATA en potencia” y “Conoce los factores que desatan este TRASTORNO DE LA PERSONALIDAD” Es bastante cómico, aunque no tenga nada de graciosos, que aún hoy se sigan empleando esas nociones: la de “La Personalidad” y “Trastorno” Disorder, en inglés, literalmente “desorden”, mientras que trastorno, nombra los nada claros conceptos de, “desorden, confusión, dolor perturbación”

Primero, dejando de lado la noción de PSICÓPATA que posteriormente revisaremos ¿Cómo es que TODOS podemos convertirnos en UNO? acaso ¿Uno somos todos? ¿Todos uno? ¿Uno, cuál?...un único sujeto científico que da cuenta del por qué de todos? ¿Todos para uno y uno para todos? ¿Un cerebro para todos? Y si es así, si todos podemos ser uno ¿De que UNO se habla? ¿Del número 1? O más bien de la noción del sujeto (máquina) universal, ficción necesaria para la construcción de la descripción de la ciencia, para la generación de los tipos de personalidades, los perfiles… ¡Los trastornos! Como entidades puras, deslocalizadas del sujeto singular, histórico. Como es claro para la psiquiatría, la cual siempre ha operado lo psíquico trabajado en función de signos y síntomas, como si fueran causas y no solo efectos, de ahí que para cada sintomatología se tenga que construir una clasificación nueva, sin nada que las vincule. A diferencia del psicoanálisis que conceptualiza lo psíquico en base a una estructura, que para nada es anatómica o fisiológica, sino intersubjetiva, es decir, se produce en las relaciones de los sujetos frente al saber: psicosis, perversiones, neurosis.

Si se nos dice que, “Todos podemos ser un PSICÓPATA en potencia” ¿Cómo saber si no estamos leyendo a uno, que dice que todos somos uno? ¿a un sociopata? Por la sencilla razón, que en el poder del saber tecno-científico, quien enuncia la regla, siempre termina excluyéndose de lo que dice.

Si el elemento común a todos, “lo uno”, es el cerebro, el organismo, y no el cuerpo humano, erógeno, producido al asumir una imagen, atravesado por el lenguaje, ¿Debiéramos de encontrar nuestras claves en una cierta inscripción “pura” en el cerebro, en los genes? ¿Demeritar los mensajes que se dicen haciendo? Esas cosas que por la vía del acto –e incluso sin saber quien lo ejecuta- se dicen, más allá de una cara en serie rodeada de púas.

“Todos somos un PSICOPATA en Potencia” contiene demasiadas falsedades como para no detenerse a detallarlas. Primero, quedó claro que el “todos” que se convierte en “un” o en “uno” radica en la generalización más ingenua, apoyada por la estadística que se presume como instrumento de la evidencia, al grado del absurdo de poder decir, todos somos 1.4% a 95% de Validez PSICOPATA. Reduciendo la diferencia, el caso por caso, a una explicación teórica generalizante, que pretende abarcarlo todo, de ahí que se nos diga, desde la portada, con toda la supuesta autoridad, “Todos somos un PSICÓPATA en potencia”

Con la potencia hay que tener cuidado. Tiene su origen en el cambio del problema del acto criminal (quien ha consumado un delito, un crimen) por el acto en potencia (algo que no ha ocurrido, pero que puede suceder, ¿cómo saber? ¿prevenir? ) En donde ahora el vigilado ya no es solamente quien ha cometido un crimen, sino quien parece sospechoso (léase factores de riesgo que desatan…) es decir, el potencial criminal: el que parece serlo, por su mirada, su raza, religión, sus gestos, la música que escucha, si va o no a la escuela, si sus padres se divorciaron, etc. ¿La noción “Psicopata en potencia” no es ya una nueva forma de discriminación, un ideal Minority Report (2002, Slipberg) Un Mundo Feliz (Aldous Huxley, 1932) Tal noción – la del sujeto peligroso- surgió durante el s.XVIII, concretándose finalmente en los siglos venideros; cuando se establezca el estudio operacionalizable de la conducta humana. (cfr. Foucault, M. Vigilar y Castigar México: Siglo XXI) cuando se inició la lectura de rasgos, factores…”que desatan” los –supuestos- trastornos de la –mal llamada e inexistente- personalidad.

Después, la frase que hace recordar a los merolicos de plaza o a la entrada de los circos, que anuncian e invitan a entrar a la carpa y conocer a los fenómenos, que rompen con al normalidad: “Conozca los factores que de desatan este TRASTORNO DE LA PERSONALIDAD” Factor, es “cada uno de los términos de un producto o cantidad; “elemento condicionante”; “empleado de ferrocarril, encargado de recibir y expedir el equipaje”. Factor o factores, también se les conoce a los elementos que componen la operación aritmética, llamada multiplicación, que a su vez es una suma abreviada. En donde la lógica es muy sencilla, esto por esto es igual a esto.

Es curioso que predomine en la actualidad una especie de matematización (más moral que otra cosa) de lo humano: de ahí que se diga, lo positivo, lo negativo, los factores de riesgo, es decir que variables son más significativas para –como dice la portada- “desatar este TRASTORNO DE LA PERSONALIDAD”

En la siguiente ocasión, abordaremos los elementos de la Contra-portada. Para después ir al INDICE, AGRADECIMIENTOS, PRESENTACIÓN E INTRODUCCIÓN.

camilormz@gmail.com

9 comments:

Maricela Ríos said...

Que tal... pasando por tu espacio.

Una pregunta, ¿a que artículo te refieres, con cuál vas a iniciar? no entendí. El documento es un libro y vas a comentar articuos relacionados con él o cómo va a estar la discusión?... es abierta?... bueno, saludos!

CAMILO E. RAMIREZ GARZA said...

A partir del día de hoy, martes 6 de noviembre, podrán consultar, así como participar en los comentarios, al respecto de la discusión del texto "Mentes Asesinas"

Saludos

Maricela Ríos said...

Recibi los documentos, lo cual agradezco.. estoy haciendo las lecturas... el libro... es un compromiso que asumo,... mi fallo.. no he podido organizar mi tiempo... mi anhelo... responder.

Saludos,

Victoria said...

Con todo respeto no concuerdo con tus opiniones me pregunto si has leido los libros de la doctora Feggy,el titulo del articulo es en sentido literal, me parece que divagas con tus observaciones.
Como en lo que respecta a la noción de personalidad, si bien es un tema complejo, no es posible afirmar que sea algo comico, no tenemos mas que ver el impacto de muchisimas teorias en torno a ello, tal como el revuelo que causo el maestro Freud con su teoria dinámica, si como Allport y Maslow, creo que debes tener respeto por una profesionista de la talla de Feggy Ostrosky, no pretendo ofenderte, solo es lo que opino, ojala no me lo tomes a mal

Kalvin.S.rocK said...

Tu problema esta dispuesto al tipo de forma en la que se escribe?
Viendolo asi debo suponer que tus textos debieran estar correctamente pauteados y que no den lugar a la interpretacion ya que estarian perfectamente encajados en el orden y congruencia del diccionario de la lengua española. Creo que Victoria said tiene mucha razon en que divagas en tus observaciones.

saludos

Anonymous said...

Hola, mi nombre es Patricia y concuerdo tanto con Victoria como con Kalvin, yo he tenido la oportunidad de conocer sobre la Dra. Feggy y realmente te digo que en cuanto al libro "Mentes Asesinas", existen grandes ERRORES cometidos en tu "analisis", puesto que no se refiere a que una mente o cerebro o psique como tal se vaya a salir del la corteza craneal o craneo, para tomar un cuchillo, etc y matar a alguien, si has tenido la oportunidad de leer el libro te darás cuenta que habla sobre como se puede gestar en nuestro cerebro la violencia y los factores que la causan, que despues esta puede desencadenarse en situaciones como la de cometer asesinatos; que de aqui parte también el hecho donde dice que todos somos un psicopata en potencia, pues este tipo de trastorno de la personalidad se puede derivar a partir de nuestro medio ambiente (esto es todo aquello que nos rodea) y la interacción que tengamos con él, así como diversos factores que pueden ser genetico. En fin, todo esto es solo para darte un pequeño consejo, el cual es.... revisa bien tu blog, pues tiene bastantes incongruencias.

CAMILO E. RAMIREZ GARZA said...

Agradezco todos sus comentarios. La violencia -como todo lo humnao- cuando se le intenta explciar reductivamente, por no decir biopoliticamente, a partir de elementos neurológicos y/o genéticos, se le saca del terreno de lo humano: en donde los actos y dichos significan algo, "intentan decir algo", son puestas en acto un intento de simblizar.

Debido a que los humanos nos constituímos por el lenguaje, nuestros actos dicen cosas y nuestras palabras pueden "hacer" algo.

El planteamiento sobre el crimen en los humanos es ¿Qué es lo que se mata cuando se mata? El sentido del asesinato, no para el cerebro, sino para el sujeto hablante. Pues, diganme ustedes, ¿Cómo explicar el que matara viejitas haciendose pasar por una enfermera? Es no está en el cerebro sino "afuera" en un contexto..Otra cosa es plantear qeu pasa en el cerebro de no se quién...como un correlato neurosifiológico de....que lo mismo puede presentar algo que otra cosa... los mismos rasgos de cualquier estudio de imagen en gente "normal"

Un saludos

erik said...

Tu planteamiento a mas de interesante aunque un poco difuso me parece un poco inutil pues el obejtivo del titulo asumo es que entendamos que la base de la violencia en los asesinatos puede tener una base en el cerebro, asi que como dije veo inutil una interpretacion tan literal

Camilo Ramírez Garza said...

Estimado erik:

Gracias por leer y compartir sus comentarios.

El crimen, como el amor, el odio, la envidia, etc...son humanos: ¿Qué se odia/ama/envidia...cuando se ama, odia, mata, pega..en el otro?

Ese elemento es el elemento humano en el crimen, (hacer diciendo, y haciendo se dice) al darle solo un estatuto biológico a la violencia, se descarta eso que permitiría dar cuenta del sentido.

Con gusto lo seguimos comentando.

Saludos